Alarma por Fernández de la Vega: la ex 2 de Zapatero, “baja irreversible”
La ex vicepresidenta del Gobierno afronta un cambio definitivo en su vida tras más de un año alejada del Consejo de Estado por una situación que el organismo considera irreversible.
María Teresa Fernández de la Vega, el 13 de diciembre de 2023 en Madrid.
María Teresa Fernández de la Vega ha pasado en apenas unos años de ocupar uno de los puestos de mayor poder del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a vivir completamente alejada de los focos. La que fuera vicepresidenta primera y portavoz del Ejecutivo afronta ahora un momento especialmente delicado, después de que su prolongada ausencia del Consejo de Estado haya desembocado en una decisión excepcional: el organismo ha puesto en marcha el procedimiento para sustituirla como consejera permanente.
Fernández de la Vega, de 77 años, lleva más de un año sin acudir a las sesiones del Consejo de Estado por motivos de salud. El tiempo transcurrido y su imposibilidad de desempeñar las funciones correspondientes a la Sección Séptima han llevado a la institución a considerar que su situación es "irreversible". La Comisión Permanente acordó por unanimidad iniciar el procedimiento que puede terminar con su salida del órgano consultivo.
La que fuera una de las mujeres más poderosas de los gobiernos de Zapatero está lejos de la política y con una vida mucho más tranquila. El expediente abierto por el Consejo de Estado no es una simple baja temporal: se trata de un procedimiento excepcional que afecta a una consejera permanente cuyo puesto tiene, en principio, carácter vitalicio.
El mecanismo contempla todavía varios pasos antes de que la salida sea definitiva. Una ponencia formada por dos consejeros y un letrado estudiará el caso y elaborará un informe que deberá ser posteriormente sometido al Pleno del Consejo de Estado. Finalmente será el Consejo de Ministros el encargado de formalizar la baja y nombrar a su sustituto si culmina el procedimiento.
Mientras tanto, la vida de Fernández de la Vega transcurre muy lejos de aquella etapa en la que se convirtió en una de las caras más reconocibles del zapaterismo. Informalia repasa algunos detalles de su actual rutina y de ese retiro discreto, con uno de sus principales refugios situado en La Granja, donde dispone de un chalé y ha encontrado durante años un entorno mucho más tranquilo y alejado de la exposición pública.
También han cambiado, tal y como recoge Informalia, las personas que ocupan el centro de su día a día. Su hermano Jesús Fernández de la Vega, ex inspector de Trabajo y antiguo directivo de Repsol, se ha convertido en una figura fundamental. Sin marido ni hijos, es él quien permanece especialmente pendiente de ella y de sus necesidades. La relación entre ambos viene de lejos y la propia Fernández de la Vega ya explicaba años atrás la estrecha complicidad que mantenían.
La ausencia de una familia propia no fue, además, fruto de una circunstancia sobrevenida. Fernández de la Vega tomó decisiones personales muy concretas durante su juventud. Llegó a estar comprometida y tenía prevista una boda, pero canceló el enlace apenas una semana antes. Años después explicó que la perspectiva del matrimonio chocaba con su deseo de mantener su independencia. Nunca tuvo hijos y mantuvo su vida sentimental lejos de la exposición pública.
Su trayectoria profesional explica la dimensión del cambio. Licenciada en Derecho, desarrolló buena parte de su carrera en la judicatura y la Administración antes de convertirse en secretaria de Estado de Justicia y, en 2004, en vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno de Zapatero. Permaneció en primera línea hasta 2010 y posteriormente presidió el propio Consejo de Estado entre 2018 y 2022.
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