Enfado en Zarzuela: filtran las indiscretas palabras de Rosa Lerchundi a Felipe VI
La directora de Comunicación de la Casa Real mantuvo una conversación con el Rey tras su discurso en los Premios Princesa de Asturias. La difusión de esta conversación privada no gusta en Palacio.
El rey Felipe y la reina Letizia durante su visita a Llanes, el pasado sábado.
Los focos ya se habían apagado, pero la trastienda de los Premios Princesa de Asturias todavía guardaba alguna escena interesante. Esta vez, los protagonistas fueron Felipe VI y Rosa Lerchundi, la directora de Comunicación de la Casa del Rey, que no dudó en trasladar personalmente al Monarca su satisfacción por una intervención que, a tenor de sus palabras, le había convencido plenamente.
Según publica Monarquía Confidencial, Lerchundi se acercó al Rey después de la ceremonia celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo para expresarle su valoración. "Me ha encantado, ha sido impresionante", le dijo, en una felicitación directa que Felipe VI agradeció personalmente.
Una conversación aparentemente intrascendente, propia de quienes comparten la responsabilidad de preparar y cuidar la imagen institucional de la Corona, pero que adquiere otra dimensión cuando termina trascendiendo los muros de Palacio. Y es precisamente ahí donde aparece el matiz que suele incomodar en Zarzuela.
El malestar por lo que se cuenta entre bambalinas
En la Casa del Rey no suele sentar bien que las conversaciones privadas mantenidas durante los actos oficiales terminen convertidas en noticia. El motivo no es necesariamente el contenido de las palabras, sino que intercambios espontáneos, felicitaciones o comentarios de carácter interno salgan a la luz y alimenten el relato sobre lo que sucede entre bambalinas.
En esta ocasión, además, el comentario de Lerchundi permite conocer la valoración que hizo la responsable de Comunicación de uno de los momentos más relevantes de la agenda anual de Felipe VI. El discurso de los Premios Princesa de Asturias constituye una intervención de especial visibilidad para el Monarca, con una audiencia institucional y mediática que trasciende el propio acto.
La escena se produjo en un vestíbulo del Campoamor que todavía concentraba movimiento después de la ceremonia. Allí también se encontraba Leo Messi, galardonado con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, que esperaba para despedirse de la Familia Real antes de emprender el regreso a Miami. Sus compromisos profesionales le impedían asistir al ágape posterior en el Hotel Reconquista.
Mientras el futbolista apuraba su despedida, los Reyes y sus hijas cerraban una jornada marcada por la entrega de los galardones y por la intervención de Felipe VI. Fue en ese contexto cuando se produjo la felicitación de Lerchundi, lejos del escenario y del desarrollo formal de la ceremonia.
La anécdota vuelve a poner el foco en la figura de Rosa Lerchundi, que asumió la dirección de Comunicación de la Casa del Rey en septiembre de 2025, después de una larga trayectoria en Informativos Telecinco. Su cometido pasa por gestionar la relación con los medios y coordinar la comunicación pública de una institución especialmente cuidadosa con sus tiempos y mensajes.
Que la máxima responsable de esa área elogie al Rey tras una intervención relevante no tiene, en sí mismo, nada de extraordinario. Lo llamativo es que una conversación que pertenece al terreno de la discreción institucional termine llegando al público.
Y en Zarzuela, donde cada gesto y cada palabra pueden adquirir una lectura que va mucho más allá de la intención original, esa frontera entre lo público y lo privado continúa siendo especialmente delicada.
Chismógrafo
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David Lozano