Ana García Obregón se tiene que arrodillar ante Antonia Dell’Atte y este es el verdadero motivo
La actriz, bióloga y presentadora dejó a propios y extraños con la boca abierta, pero ha tenido que actuar de la única manera posible. ESdiario sabe por qué.
Ana Obregón y Antonia Dell'Atte.
La polifacética ha tenido que actuar de la única manera posible para no entrar a un juicio contra la ex de Alessandro Lequio, Antonia Dell’Atte tras imputarle un posible delito de falsificación de documentos en la denuncia de malos tratos que interpuso la italiana al nieto de doña Beatriz de Borbón, hermana del conde de Barcelona.
Durante la tarde de este martes, Ana García Obregón publicaba en una de sus redes sociales que había mentido cuando aseguró que la italiana había falsificado alguno de los documentos que había presentado en la denuncia de malos tratos contra el que fue su marido y padre de su hijo mayor. Con arrepentimiento y perdón tanto para Antonia como para su hijo Clemente.
La bióloga se ha tenido que “bajar las bragas” y y ha tenido que hacer público que había mentido con tal aseveración. Esto pertenece al campo de los acuerdos entre abogados para no entrar en sala judicial. Algo habitual entre los que se dedican al oficio del derecho cuando los asuntos judiciales son bastante evidentes y se temen por perdidos.
El error de Ana García Obregón fue poner autor a un presunto delito. Antonia no demandó a los compañeros de es.Radio que dirige magistralmente la sección de corazón Isabel González ni a la revista Hola porque en estos casos señalaron un posible delito pero sin señalar al autor. La diferencia es sustancial. No es lo mismo afirmar que “se han podido falsificar unos documentos” que asegurar “Antonia falsificó los documentos de la denuncia de malos tratos”. Ahí está la clave. Ana es de todo menos letrada o persona con conocimientos jurídicos.
Ana Obregón tenía el juicio perdido porque no tenía pruebas
A la colaboradora del programa Y Ahora Sonsoles le ha aconsejado su despacho de abogados que llegue al acuerdo que le presentaba la otra parte, los letrados de Antonia Dell’Atte. Un acuerdo que supone que la bióloga ha tenido que aceptar, sea verdad o mentira, que mintió a cambio de no llegar a juicio. Lo tenía perdido porque no se contaban con las pruebas documentales ni testificales. Es un pacto entre abogados para dejar el tema zanjado.
Un mal menor
La actriz y presentadora prefiere aceptar que es una mentirosa que tener que pagar mucho dinero con la posible sentencia que podría ser muy perjudicial para Obregón.
Ahora la protagonista de la serie de Ana y los siete se tiene que sentar con Sonsoles Ónega en Antena 3. Quizás sea duro contar la verdad. Y de otra versión que no le deja la dignidad tan por los suelos.