La guerra entre Rocío Jurado e Isabel Pantoja: Rosa Benito pone el nombre de Encarna Sánchez pero no lo cuenta todo

La concursante de Supervivientes All Stars ha recordado los desencuentros entre las dos grandes de la copla y ha aportado su particular versión de una rivalidad que lleva décadas alimentando titulares.

Isabel Pantoja y Rocío Jurado en los años 80.Archivo

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Que Rosa Benito en Supervivientes All Stars no para de dar momentazos es ya todo un facto. Tanto como que estos mismos ponen en un aprieto a su defensora en plató, su hija Chayo Mohedano, que ha decidido aceptar una oferta de De Viernes.

El campo semántico que es Rocío Jurado sigue dando mucho juego dos décadas después de la desaparición de la tonadillera. Y, claro, es el tema estrella de la Benito. Más que nada porque el tema Jurado son muchos en uno. En la (pen)última ocasión ha surgido uno de los asuntos que más ríos de tinta ha hecho correr en la crónica social de nuestro país: la rivalidad entre la de Chipiona y la otra gran supernova cañí por excelencia, Isabel Pantoja.

Rosa Benito, cual Sócrates en el ágora, decidió explayarse con su audiencia palmeril (Yola Berrocal, Chiqui, Víctor Janeiro y el propio yerno de la Pantoja, Asraf Beno). Según la cuñada de 'la más grande', entre Isabel y Rocío no hubo nunca mal rollo. Si ella lo dice... A nadie con cierta solera en la crónica social se le escapa que la rivalidad artística fue cierta y bien cierta.

Así rememoraba la presunta amistad entre las dos folclóricas la peluquera: «Cuando Isabel fue a vivir a La Moraleja iba mucho a casa de Rocío y ella tenía todos los sofás blancos. Porque a Rocío le encantaba el blanco y cogió el niño [en referencia a Kiko Rivera] y se puso a pintarle el sofá con bolígrafo. Isabel, toda preocupada, y mi cuñada diciendo: "No te preocupes, Isabel". Era todo el sofá de bolígrafo».

Según la exmujer de Amador Mohedano, el motivo de la distancia entre las dos divas de la copla tenía nombre. Nombre de mujer, claro: Encarna Sánchez. Si donde hay riesgo hay pecado, donde hay folclóricas inevitablemente aparece el nombre de la locutora almeriense.

«Entró la Sánchez y le quitó todas las relaciones a Isabel. Podían haber cantado un tema, pero no se dio. Rocío, en un escenario, se centraba en ella, pero fuera de ahí no iba de diva. Isabel, cuando se enteró de lo de mi cuñada, me llamaba, llamaba a Amador o a Rocío hija. Siempre estuvo muy pendiente», contó Rosa.

Encarna salió por piernas de la casa de Rocío Jurado 

Bien. Ya que Rosa pone el testimonio, pongamos en ESdiario el contexto. Lo cierto es que Rocío Jurado y Encarna Sánchez se conocieron mucho antes de que Isabel Pantoja entrara en la ecuación. Hablamos de los años sesenta. Encarna hacía un programa nocturno en la radio y Rocío, recién llegada a la capital, intentaba hacerse un nombre en la canción y el cine. La amistad entre ambas fue muy cercana.

Encarna Sánchez e Isabel Pantoja, en una imagen de archivo. Europa Press

Según contó el periodista Hilario López Millán en su libro Crónica rosa de España (2000), Rocío tenía ya a su novio valenciano, Enrique García Verneta, que puntualmente visitaba a la aspirante a estrella desde la capital del Turia. En una de sus visitas se encontró a Encarna y lo que vio no debió de gustarle mucho, porque la periodista casi salió por piernas de la vivienda. ¿Qué pasó? López Millán nunca lo explicó, pero la anécdota la certificarían años después Jesús Mariñas (íntimo de la Jurado) y Juan Luis Galiacho en su exhaustiva biografía sobre la locutora: Encarna en carne viva.

El caso es que la relación entre la periodista y la estrella nunca volvió a ser la misma. Encarna hubo de huir a América tras un enfrentamiento con la mismísima Carmen Polo. Cuando regresó a una España en plena Transición, la Jurado ya era toda una estrella.

El libro 'Encarna en carne viva' de Juan Luis Galiacho.Esfera de los Libros.

En la vida de la locutora se cruzó Isabel Pantoja en 1990. Y fue Encarna quien convenció a Isabel de mudarse a La Moraleja. Más que nada porque ella vivía allí. «Tú tienes que vivir donde las grandes estrellas, no en Sevilla. Tienes que venir a La Moraleja. Como Concha Velasco o Rocío Jurado», le decía Encarna. Cómo se pagó esa casa daría para otro artículo.

Según Galiacho en su citado libro, en 1989 Encarna recibió en la COPE la visita de Pedro Carrasco, el campeón de boxeo. Acudió a contarle a la periodista su divorcio de Rocío. Quería que ella adelantara la noticia en su programa vespertino de las tardes en la emisora episcopal. Rocío ya había hablado con su revista de cabecera, ¡Hola!, y su todavía marido quiso adelantarse. ¿Una pequeña venganza personal para fastidiar la presunta exclusiva de la madre de su hija? Cualquiera sabe.

Rocío nunca quiso cantar con Isabel 

Lo cierto es que Rocío Jurado e Isabel Pantoja representaron durante años dos facciones tan enconadas como el alma dual española: izquierda o derecha, Madrid o Barcelona, tortilla con o sin cebolla... Nunca compartieron escenario y se especuló mucho sobre el motivo. Cuando en 1992 el Gobierno de Felipe González aprovechó la Expo de Sevilla para realizar un gran homenaje a la copla, el espectáculo Azabache, estuvieron presentes primeras espadas del género: Nati Mistral, Juanita Reina, Imperio Argentina y Rocío. El show estaba deliberadamente preparado para que quien se luciera por todo lo alto fuera la Jurado. Por eso se quedaron fuera nombres como Lola Flores o Isabel Pantoja.

Rosa Benito está tirando de la manta de lo lindo en "Supervivientes".mediaset

La propia Isabel contó a Jesús Quintero que en el año 2000 se pusieron en contacto con ambas para un espectáculo en homenaje a Juanita Reina, que había fallecido un año antes. La idea era un cara a cara entre ambas con el repertorio de doña Juana. No hubo posibilidad. Según Isabel, ella estuvo dispuesta a bajar su caché, pero Rocío puso pegas y, años más tarde, la enfermedad y posterior muerte de la Jurado impidieron ver un tour de force único sobre las tablas.

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En 2006, durante el último adiós a Rocío en Chipiona, allí estuvo Isabel junto a su pareja de entonces, Julián Muñoz. Pasaron toda la noche en la iglesia consagrada a la Virgen de Regla. También lo hizo Julio Iglesias. Ambos, Julio e Isabel, por distintos motivos, nunca cantaron con Rocío. Ensalada de egos.