Las moradas de san martín
Las Moradas de San Martín: seis vinos para descubrir el granito de Gredos
En San Martín de Valdeiglesias, la bodega construye su colección alrededor de la garnacha tinta y el albillo real, con viñas de secano, vendimia manual y suelos graníticos a casi 900 metros de altitud.
Las Moradas de San Martín
A casi 900 metros sobre el nivel del mar, entre pinares y viñas viejas, Las Moradas de San Martín busca trasladar el paisaje de la sierra de Gredos a la copa. La bodega madrileña reúne seis referencias: dos blancos y cuatro tintos, todos bajo la D.O.P. Vinos de Madrid. El dosier de prensa de 2026 sitúa en el centro de su proyecto la garnacha tinta y la recuperación del albillo real.
El viñedo se extiende por el Pago de los Castillejos, en parcelas de montaña con cepas de distintas edades, algunas centenarias. La altura, el secano y los suelos arenosos de origen granítico son parte de la identidad que la bodega atribuye a sus vinos. Su trabajo, según explica, combina cultivo ecológico —con certificación desde 2017—, prácticas biodinámicas y vendimia manual.
Los viñedos
Dos blancos con carácter propio
El Albillo Real Eco 2023 recupera una variedad tradicional de la zona. Su ficha de cata habla de un blanco de color pálido, con aromas de membrillo, pera, miel y flores blancas, junto a notas cítricas y balsámicas. En boca busca textura: untuosa y sedosa, con un final ligeramente salino y un amargor discreto que la bodega vincula a la variedad. La ficha lo presenta como un vino especialmente gastronómico.
Albillo Real Eco 2023
Ensayo 2021 procede de la parcela Juez, situada a 894 metros. La bodega describe un blanco dorado, con recuerdos de membrillo, pera, miel, flores blancas, piel de naranja y frutos secos. Su paso por boca también es untuoso, con una nota salina y un punto amargo. De esta añada se elaboraron 875 botellas, según el dosier.
Ensayo 2021
La garnacha, en cuatro registros
En los tintos, la protagonista es la garnacha. Senda 2021 ofrece el perfil más frutal y floral de la colección: procede de viñas de entre 40 y 85 años y la ficha destaca sus aromas de ciruela, frutos silvestres y monte bajo, con un fondo mineral. En boca, la bodega lo describe como fresco, sedoso y elegante.
Senda 2021
Initio Eco 2019 se mueve en un registro más sobrio, con aromas balsámicos, guinda, ciruela roja, monte mediterráneo y grafito. Su acidez y su final largo lo hacen, según la ficha de la bodega, un vino versátil para la mesa.
Intio Eco 2019
La Sabina Eco 2018 busca mostrar la garnacha con una intervención mínima: la bodega lo presenta como un vino sin aditivos. A las notas balsámicas suma fruta silvestre, guinda y grafito. Su perfil conserva una veta rústica y mineral, compensada por una acidez natural que le aporta viveza.
La Sabina Eco 2018
El recorrido culmina con Las Luces. Libro Veinte Eco, elaborado solo en añadas en las que la parcela La Centenera —de más de cien años— ofrece uva de calidad excelente. La ficha recoge aromas de bayas silvestres, regaliz, grafito y balsámicos, además de una boca amplia, tanino suave y un final ligeramente amargo. Es la referencia de la casa más ligada a una parcela concreta y a la guarda en botella.
Las Luces
Un paisaje también contado en las etiquetas
La identidad de Las Moradas se prolonga más allá de la viña. El nombre remite al libro de Santa Teresa de Jesús y las etiquetas incorporan fragmentos literarios: el dosier menciona textos de autores como Óscar Sipán, Luis Zueco, Marta Rivera de la Cruz y Javier Sierra.
La colección dibuja así dos caminos complementarios: la expresión de la garnacha de altura y la singularidad de los blancos de variedades tradicionales. Para el servicio, la bodega recomienda entre 8 y 12 grados para los blancos y entre 15 y 17 para los tintos.