Las mentiras de Óscar Puente sobre el accidente ferroviario: Vicente Vallés desmonta la versión del Gobierno
Las explicaciones del ministro sobre el estado de la vía, la gestión de las emergencias y el homenaje a las víctimas chocan frontalmente con los hechos y con el relato de los propios afectados
Con el paso de los días, el relato oficial del Gobierno de Pedro Sánchez sobre el accidente ferroviario empieza a resquebrajarse. Ya no se trata de matices ni de interpretaciones, sino de conflictos directos con la verdad, como ha quedado patente en el análisis realizado por Vicente Vallés, que ha desmontado una a una las afirmaciones del ministro de Transportes, Óscar Puente.
El primer gran punto de fricción está en la causa del accidente y el estado real de la vía del AVE Madrid-Sevilla. Tras la tragedia, Puente ha insistido durante días en que se trataba de una infraestructura “completamente renovada”, una vía “nueva” y “renovada de forma integral”, descartando así problemas estructurales.
Sin embargo, con el avance de la investigación se ha sabido que no fue una renovación integral, sino parcial, algo que contradice frontalmente el mensaje trasladado desde el primer momento por el propio Puente. Lejos de rectificar, el ministro ha intentado posteriormente redefinir sus palabras, asegurando que “renovación integral” no significa cambiar todos los elementos, sino revisar la vía “de punta a punta”, sustituyendo solo lo que se considere necesario.
Una explicación que no ha convencido ni siquiera al presidente de la comisión que investiga el accidente, quien ha reconocido públicamente que todos han entendido que la línea había sido renovada por completo tras más de 30 años de uso. De hecho, la comisión ha solicitado ahora a ADIF un informe detallado para saber exactamente qué tramos se renovaron, cuáles no y por qué, mientras se apunta a un posible problema en la soldadura de la vía como causa principal del siniestro.
El segundo choque con la realidad llega con la gestión de las emergencias. Óscar Puente aseguró que fue ADIF quien avisó a los servicios de emergencia tras el accidente del tren Alvia. Sin embargo, un comunicado oficial del propio Ministerio de Transportes desmiente esa versión: según ese documento, fue el 112 de Madrid quien llamó al centro de control de Renfe, y no al revés. Ni Renfe ni ADIF activaron la llamada inicial, como había defendido el ministro.
Comunicado oficial del Ministerio de Transportes
La tercera polémica afecta directamente a las víctimas y sus familias. El Gobierno anunció un homenaje de Estado, previsto para el 31 de enero en Huelva, que finalmente ha sido suspendido por Moncloa. La versión oficial sostiene que fueron las familias quienes pidieron aplazarlo por dificultades para asistir. Pero los propios familiares han negado esa explicación y han sido contundentes: no quieren acudir a un acto institucional con responsables políticos a los que señalan directamente.
“No pienso compartir ni espacio ni tiempo con los asesinos de mi hermano”, ha llegado a afirmar uno de los familiares, mientras otros han denunciado que es demasiado pronto, que aún hay víctimas en pruebas médicas y que no quieren actos pensados para la foto.