Iker Jiménez planta cara a Sánchez tras señalarle en el Congreso: repaso y reto directo al presidente desde 'Horizonte'
El presentador de Cuatro responde a las críticas del líder del Ejecutivo, que acusó al comunicador y a su espacio de esparcir bulos y generar odio desde la Tribuna del Congreso.
Desde luego que no es habitual que el presidente del Gobierno baje a la arena mediática para señalar con nombres y apellidos a un periodista y un programa. Pero ocurrió. Y nada menos que en el Congreso de los Diputados. Casi peor aún es el "detalle" de que se produjo durante el pleno monográfico sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gélida —tragedias que dejaron 48 fallecidos— y la situación del sistema ferroviario. En este escenario Pedro Sánchez aprovechó su réplica al Partido Popular para incluir en su intervención una referencia directa a Iker Jiménez y 'Horizonte'.
Tras enumerar a varios diputados del PP, el presidente aseguró que habían “replicado y reproducido los mismos bulos que hizo la ultraderecha durante esas horas tan aciagas” y remató su acusación afirmando que operaban “con el mismo registro que Iker Jiménez”.
La respuesta: respeto institucional y desafío directo
La réplica no se hizo esperar. Iker Jiménez había anunciado en redes que respondería y lo hizo por la noche, en directo, desde el criticado ‘Horizonte’. Comenzó tranquilo y elegante, propio del comunicador. Eso sí, también como es característico en él, no dio puntada sin hilo: “Lo primero, el respeto absoluto a una institución que representa don Pedro Sánchez, que es nuestro presidente... presidente no de un partido político sino de todos los españoles, piensen lo que piensen”.
Un arranque medido pero que pronto dio paso a la ironía. “Sí que me extraña que le dé usted esta importancia, y me agrada incluso, porque quiere decir que nos ve... y eso es interesante”. Lejos de eludir la acusación, Iker reivindicó la naturaleza de su programa: “Aquí no hay textos ni guiones, yo no estoy leyendo nada”. Y lanzó un mensaje claro sobre la libertad de expresión: “El programa está abierto a todos los periodistas… Los que vienen son libres. Es lo que tiene que ser un programa, creemos en la libertad de expresión tanto como en las instituciones que nos representan a todos”.
Invitación formal al presidente
Jiménez lanzó entonces una invitación en forma casi de reto: invitó abiertamente a Sánchez a sentarse en ‘Horizonte’ cara a cara con él. “Podría ser muy interesante. Podríamos detallar todo eso de los bulos y sería gratificante para la audiencia”. Incluso deslizó que tal vez la información que recibe el presidente no sea del todo precisa: “Aunque usted vea ‘Horizonte’ igual no le están asesorando bien del todo. Hay cosas que se replican y no fueron exactamente así”, dijo en referencia a las acusaciones sobre supuestos bulos relacionados con la tragedia de Adamuz.
La propuesta fue aún más explícita: “Sería una entrevista muy sincera porque yo no pacto preguntas”. Por cierto que, como dejaron claro en redes sociales, la audiencia de 'Horizonte' respondió y el espació logró su segunda mejor cuota desde que se emite de lunes a jueves con un 7,2% de share y vuelve a acercarse al millón de seguidores.
Audiencia y convicción
Lejos de mostrarse intimidado por el señalamiento presidencial, Iker sacó pecho por el momento que vive su programa en la franja del access prime time. ‘Horizonte’ fue esa noche el espacio más visto de Cuatro, con cerca de un millón de espectadores de media. “Estamos batiéndonos el cobre con nuestras herramientas; que son la libertad y la investigación”, afirmó.
Y añadió, dirigiéndose de nuevo al presidente: “Algo ocurre porque yo detecto que hay ciertos movimientos sorprendentes... Así que, qué mejor que zanjarlo aquí; un presidente y un humilde periodista”.
“Seguiremos contando”
El vitoriano cerró su intervención con otro potente mensaje: “Estoy muy sorprendido. Bastantes problemas tenemos como para entrar en este debate. Nuestro oficio es contar y seguiremos contando. Para esto está este maravilloso programa”. El choque está servido. De un lado, un presidente que acusa de bulos desde la tribuna del Congreso. Del otro, un periodista que responde en directo, sin guion y con una invitación clara: hablar cara a cara, ante los espectadores, sin filtros ni pactos previos. La pelota, ahora, está en el tejado de Pedro Sánchez.