OFENSIVA DEL PSOE
Susana Díaz pasa al ataque y lanza un demoledor zasca a Podemos y Sumar: “Ni pueden ni suman”
La expresidenta andaluza aprovecha su intervención en televisión para cuestionar la capacidad política de la ultraizquierda y destacando el papel de Izquierda Unida como la única estructura sólida a la izquierda del PSOE
La expresidenta de la Junta de Andalucía
Susana Díaz no se ha mordido la lengua. Durante una de sus intervenciones en el programa En Boca de Todos, la exlíderesa socialista ha dejado un recado directo a Podemos y Sumar que ha resonado con fuerza en el tablero político de la izquierda.
“Yo lo que creo es que Podemos y Sumar tienen un serio problema, que ni pueden ni suman”, ha afirmado con contundencia, en una frase que resume su diagnóstico sobre la situación actual de ambas formaciones. Un comentario que llega en un momento de evidente fragmentación en ambos partidos políticos y que evidencia las tensiones internas y la falta de cohesión.
Pero Díaz no se ha quedado ahí. En su análisis, ha subrayado el papel de Izquierda Unida, a la que ha situado como el único actor con verdadera implantación territorial y estructura sólida: “El partido que tiene consistencia, que tiene estructura territorial a la izquierda del PSOE se llama Izquierda Unida”.
En este sentido, la ex presidenta de la Junta de Andalucía ha lamentado que durante años esta formación haya sido relegada a un papel secundario dentro de los distintos proyectos políticos surgidos en la izquierda alternativa. “Demasiado tiempo lo han tenido como un actor secundario en todos los demás inventos”, ha añadido, en una crítica velada a las sucesivas plataformas y confluencias que han intentado reorganizar ese espacio.
La izquierda abandona el barco de Sánchez
El aviso de Susana Díaz llega en un momento especialmente delicado para el bloque que sostiene a Pedro Sánchez. Esta mañana El Confidencial ha publicado en exclusiva que, tras el batacazo electoral de la coalición IU-Sumar en Castilla y León se han encendido todas las alarmas y ha desatado un auténtico terremoto interno.
Lejos de la tibieza de los discursos oficiales, donde se habla de “reflexión”, en los canales internos de estos partidos crece el malestar hasta niveles inéditos. Cada vez son más las voces que reclaman romper con el Gobierno sin llegar a derribarlo, en un intento desesperado por salvar su propio espacio político ante el avance del PSOE.
El diagnóstico es demoledor para Sánchez: sus socios consideran que el presidente está absorbiendo a toda la izquierda alternativa, fagocitando su electorado y dejando a sus aliados al borde de la irrelevancia. “Hay que salir del Gobierno. Es la única forma de mantener perfil propio”, es una de las ideas que más se repite en ese debate soterrado.
La crítica de fondo apunta directamente a la estrategia del propio Sánchez, acusado de utilizar el poder institucional y el altavoz mediático para reforzar al PSOE mientras debilita a quienes lo sostienen. En privado, el malestar es aún más crudo: consideran “inaguantable” la situación y denuncian que dentro del Ejecutivo apenas hay margen para impulsar sus políticas.