en boca de todos
La exmujer de Ábalos revela el cambio de Ábalos tras conocer a Koldo: "Era una persona más siniestra"
Carolina Perles, la que fue exmujer de José Luis Ábalos durante 20 años ha contado que la actitud del exministro cambió totalmente cuando conoció a Koldo, afirmando que se volvió más "inaccesible" y "hermético".
Mientras José Luis Ábalos declara en el Supremo sobre la trama de las mascarillas, en el programa En Boca de Todos ha sido protagonista. Pero no por su comparecencia judicial, sino por las declaraciones de su exmujer, Carolina Perles, que ha contado cómo cambió el exministro tras conocer a Koldo García.
Perles, exmujer de Ábalos durante 20 años, asegura que el exministro pasó a ser una persona “inaccesible”, más “hermética” y “ocultísima”.
En su relato, todo empezó a girar en torno a Koldo, al que sitúa como una figura decisiva en el entorno del político. Según explica, ese vínculo hizo que Ábalos se transformara en alguien “más siniestro”, hasta el punto de parecerle casi “otro” hombre distinto al que había conocido durante años.
La exesposa del dirigente socialista insiste en que el cambio no fue solo de comportamiento, sino también de forma de relacionarse con su entorno más cercano. A su juicio, Ábalos se volvió cada vez más distante y dependiente de la influencia de Koldo, lo que marcó un antes y un después en su vida personal y política.
Choque con Barbara Royo
Aquí no acaba la cosa, ya que sobre este tema se ha vivido un fuerte cruce entre Bárbara Royo y Carolina Perles a cuenta del alcance real del proceso judicial.
En ese intercambio, la abogada ha subrayado que “el Supremo no va a determinar si lo que se está juzgando ha sucedido o no ha sucedido”, sino que lo que decidirá es si existen pruebas de los hechos de los que se acusa a los investigados.
Barbara Royo ha insistido en que no puede atribuirse al tribunal la función de fijar una verdad absoluta sobre lo ocurrido, sino de valorar si hay indicios y pruebas suficientes para sostener una acusación.
Además, ha remarcado también que “ningún juez del mundo va a determinar esa realidad”, una frase con la que intenta frenar la discusión sobre el fondo del caso.