DEFENSA CERRADA DEL Zapatero
Sarah Santaolalla se aferra a Zapatero y arrastra a Adolfo Suárez para defenderle en TVE: “Es inocente”
La tertuliana invoca la presunción de inocencia para blindar al expresidente socialista y desvía el foco hacia el presidente de la Transición en plena tormenta judicial por el caso Plus Ultra
Sarah Santaolalla en La 1
Sarah Santaolalla ha vuelto a ejercer de escudo mediático de José Luis Rodríguez Zapatero en uno de los momentos más delicados para el expresidente socialista. En una intervención en Malas Lenguas, el espacio de TVE, la tertuliana dejó clara su posición ante la investigación judicial que golpea al antiguo líder del PSOE: “Lo primero que quiero decir como abogada es que José Luis Rodríguez Zapatero es inocente hasta que se demuestre lo contrario”.
Una afirmación jurídicamente impecable si se limita al principio constitucional de presunción de inocencia. El problema llega cuando esa cautela parece transformarse en una defensa política cerrada, justo cuando la Audiencia Nacional ha dado pasos de enorme relevancia: el juez José Luis Calama ha citado a declarar a Zapatero el próximo 2 de junio y le atribuye indiciariamente delitos de organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias dentro de la causa sobre Plus Ultra.
Santaolalla cambia el foco: de Zapatero a Adolfo Suárez
Lejos de concentrarse en explicar la situación procesal del expresidente socialista, Santaolalla recurrió a una comparación que ha incendiado las redes. En su intervención, introdujo a Adolfo Suárez y aludió a denuncias contra el presidente de la Transición para cuestionar el tratamiento político y mediático que está recibiendo Zapatero.
La maniobra no pasó inadvertida. El usuario @GuajeSalvaje, cuya publicación difundió el fragmento, resumió la escena con una acusación directa: “Difama a Adolfo Suárez para blanquear a ZP”. El vídeo comenzó rápidamente a circular por redes entre críticas a la tertuliana por utilizar la figura de uno de los grandes protagonistas de la Transición como cortina de humo en plena investigación judicial al exmandatario socialista.
Porque la pregunta ya no es qué ocurrió hace décadas con otros dirigentes políticos, sino qué está investigando ahora la Justicia sobre Zapatero, su entorno y el rastro del dinero relacionado con Plus Ultra.
Un blindaje televisivo en el peor momento para Zapatero
La defensa de Santaolalla llega cuando el horizonte judicial del expresidente se complica por días. La Audiencia Nacional ha ordenado el bloqueo de hasta 490.780 euros en cuentas bancarias de Zapatero, cantidad correspondiente al importe que recibió de la mercantil Análisis Relevante, según la información publicada sobre la resolución judicial. El magistrado también autorizó registros en el despacho del expresidente y en varias sociedades, entre ellas Whathefav, propiedad de sus hijas.
Es decir, no se trata únicamente de una batalla política alimentada por titulares o declaraciones de la oposición. Existe una investigación judicial abierta, medidas cautelares adoptadas por un magistrado y una citación formal para que Zapatero responda ante la Audiencia Nacional.
Sin embargo, Santaolalla optó por presentar al expresidente como víctima de un clima de persecución y por introducir otros nombres y otros episodios con el aparente objetivo de rebajar el alcance de la causa. Una fórmula conocida: cuando el problema afecta a la izquierda, el debate deja de ser sobre los hechos concretos y pasa a convertirse en una supuesta ofensiva contra la democracia.
La presunción de inocencia, solo cuando conviene
Nadie discute que Zapatero mantiene intacto su derecho a la presunción de inocencia. Lo que resulta llamativo es la contundencia con la que algunos tertulianos reclaman prudencia cuando la investigación afecta a un referente socialista, mientras reservan juicios sumarísimos para cualquier asunto que roce a dirigentes de la derecha.
Santaolalla no se limitó a recordar un principio jurídico. Se lanzó a la defensa política del expresidente y buscó desplazar la conversación hacia Rajoy, hacia otros políticos y hasta hacia Adolfo Suárez. Todo menos afrontar la incómoda realidad: Zapatero está investigado en una causa judicial de gran gravedad y deberá comparecer ante el juez.
Adolfo Suárez no merece ser utilizado como parapeto
Especialmente desafortunada resulta la utilización de Adolfo Suárez en este contexto. El presidente que pilotó la Transición y ayudó a construir la democracia española no debería ser convertido, décadas después de su muerte, en un simple parapeto argumental para aliviar la presión judicial sobre Zapatero.
Mientras la Justicia sigue avanzando en el caso Plus Ultra, Santaolalla ha decidido situarse una vez más en la primera línea de defensa del socialismo más cercado. Pero ni las comparaciones interesadas ni los ataques retrospectivos alteran lo esencial: el expresidente del Gobierno afronta una investigación judicial que ya ha dejado de ser ruido político para convertirse en un problema serio en los tribunales.