MONÓLOGO DE ALSINA
Alsina desmonta la coartada del PSOE con las “cloacas” de Leire: “La turra de la conjura” ya no cuela
El director de Más de uno retrata el intento de Ferraz de desvincularse de Santos Cerdán y recuerda que, según la investigación, actuó desde su posición como número tres socialista
Carlos Alsina en Onda Cero
Carlos Alsina ha puesto este viernes el foco sobre la maniobra defensiva del PSOE tras el avance de la investigación judicial sobre la trama vinculada a Leire Díez y Santos Cerdán: negar cualquier responsabilidad del partido mientras se intenta presentar a quienes estaban en la cúspide de Ferraz como figuras ajenas a sus propias siglas.
En su monólogo en Más de uno, el periodista ha recurrido a la ironía para desnudar lo que considera una pirueta imposible de sostener políticamente: que el PSOE pretenda separar su actuación de la de quien era su secretario de Organización y uno de los hombres de máxima confianza de Pedro Sánchez. Una tesis que Alsina ha resumido con una corrosiva comparación filosófica: “¿Leire, qué Leire? ¿Santos, qué Santos?”.
Ferraz intenta borrar a Cerdán de la fotografía
El detonante del análisis de Alsina ha sido la reacción del PSOE al auto del juez Santiago Pedraz, después de que la dirección socialista negara haber colaborado con las supuestas maniobras atribuidas a Leire Díez y su entorno.
El problema, según ha subrayado el comunicador, es que la investigación no sitúa a Santos Cerdán como un militante cualquiera que actuara por libre, sino como el entonces secretario de Organización del PSOE, con despacho, autoridad y capacidad de decisión en Ferraz.
Alsina ha recordado que, según las pesquisas de la UCO citadas en el auto judicial, Cerdán habría intervenido precisamente desde esa posición de poder: convocando encuentros en la sede socialista, participando presuntamente en maniobras dirigidas a desacreditar a la Guardia Civil y buscando aliviar la presión judicial sobre Begoña Gómez.
La clave política, ha advertido el director de Más de uno, es evidente: aunque el PSOE quiera levantar ahora un cortafuegos entre el partido y Cerdán, durante los años investigados el dirigente navarro no era un actor marginal, sino una de las piezas centrales del engranaje sanchista.
El número tres de Sánchez y las presuntas maniobras contra la UCO
El monólogo ha sido especialmente duro al describir el papel que la investigación atribuye a Cerdán. Alsina ha señalado que, según el auto, el entonces secretario de Organización habría dado instrucciones para financiar actividades relacionadas con Leire Díez mediante conceptos presuntamente ficticios y habría impulsado una campaña publicitaria de 20.000 euros en un digital para retribuir a Patricia López, vinculada a la conocida como fontanera socialista.
Todo ello, ha insistido, no habría ocurrido en una conversación privada al margen del partido, sino aprovechando la autoridad orgánica y la estructura de Ferraz. De ahí que Alsina cuestione que la actual secretaria de Organización, Rebeca Torró, pueda sostener que el PSOE no tuvo nada que ver con unas actuaciones atribuidas a quien ocupaba precisamente ese mismo cargo.
El periodista también ha puesto en duda que la dirección socialista conozca hasta dónde pudieron llegar las actuaciones de Cerdán mientras disfrutó de la confianza total de Sánchez. Una incertidumbre que convierte en especialmente arriesgado, a su juicio, que Ferraz proclame ahora una limpieza absoluta de conducta después de haber presentado durante años a sus dirigentes cuestionados como referentes de integridad.
Del “caso aislado” a la conspiración permanente
Alsina ha cargado igualmente contra el intento del PSOE de refugiarse de nuevo en el relato de una persecución judicial contra el Gobierno. Tras los casos de Begoña Gómez, Koldo García, José Luis Ábalos, Santos Cerdán o ahora Leire Díez, el periodista sostiene que el sanchismo ha vuelto a recurrir a su argumento habitual: culpar a jueces, investigadores y medios de una supuesta operación coordinada para derribar a Sánchez.
Una estrategia que, en opinión del locutor, ya está agotada. Alsina ha reprochado al presidente y a varios de sus ministros que lleven años alimentando la sospecha contra jueces incómodos y presentando cada investigación que afecta al entorno socialista como una ofensiva antidemocrática.
La tesis del comunicador es contundente: el PSOE ya no puede limitarse a agitar la bandera de la conspiración mientras las investigaciones judiciales avanzan sobre personas que ocuparon algunos de los puestos más relevantes del partido y del Gobierno.
Alsina sentencia el relato socialista
El golpe final del monólogo ha llegado al abordar la insistencia de Ferraz en presentarse como víctima de una conjura. Para Alsina, el relato fue explotado por Sánchez desde mucho antes de las investigaciones actuales, primero contra los poderes internos del PSOE y después contra jueces, medios y adversarios políticos.
Pero ahora, con la UCO y los tribunales estrechando el cerco sobre antiguos dirigentes socialistas, aquella estrategia victimista parece haber perdido toda eficacia. Alsina lo ha resumido con una frase demoledora: la denuncia de la conspiración se ha convertido en un “estribillo vacuo y agotado”.
Mientras el PSOE trata de convencer de que Santos Cerdán actuaba sin representar al partido que dirigía orgánicamente, el monólogo de Alsina deja una pregunta flotando sobre Ferraz: si el secretario de Organización no era el PSOE cuando presuntamente operaba desde la sede socialista, ¿quién lo era?