Chema Garrido pone en la diana a Lupe Sánchez por defender a Peinado
El director de El Plural carga contra la abogada por sus demandas al medio y sus vínculos profesionales, mientras la letrada denuncia una campaña de presión contra su oficio
El Director de 'El Plural', Chema Garrido
José María “Chema” Garrido, director y CEO de El Plural, ha encendido una nueva polémica en redes sociales tras cargar contra la abogada Guadalupe Sánchez Baena, conocida como Lupe Sánchez, por su actividad profesional y por los clientes a los que representa.
En un mensaje publicado en X, Garrido arremetió contra la letrada por colaborar como articulista en The Objective y, al mismo tiempo, representar a clientes que han emprendido acciones legales contra El Plural. “Esta señora escribe para The Objective al tiempo que nos pide a El Plural 690.000 € porque ella defiende a Peinado y a un ex UCO. También es la abogada del rey viejo y del novio de Ayuso. Algunos hablan de cloacas para no hablar de ella. No se llama Leire. Se llama Lupe”, escribió.
El mensaje no tardó en provocar una fuerte reacción. Para sus defensores, Garrido denunciaba un supuesto conflicto de intereses. Para sus críticos, sin embargo, el director de El Plural cruzaba una línea al señalar a una abogada por ejercer su trabajo y defender a clientes incómodos para la izquierda mediática.
La respuesta
Lupe Sánchez respondió denunciando una campaña de “coacción sutil” contra su actividad profesional. “Señalar a un abogado –a cualquiera– por ejercer su oficio no es periodismo, es una forma de coacción”, afirmó la letrada, que acusa a sus detractores de intentar dañar su reputación y ahuyentar a sus clientes.
Sánchez es abogada en ejercicio, gerente del despacho Novalex Spain, articulista de The Objective y autora de varios libros de análisis político y jurídico. Entre sus clientes más conocidos figuran Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso; el juez Juan Carlos Peinado; el rey emérito Juan Carlos I; y un exmiembro de la UCO.
La política convertida en trincheras
La polémica vuelve a retratar el clima de trincheras que domina el debate público español. Una cosa es discutir una demanda, una estrategia judicial o una colaboración periodística. Otra muy distinta es convertir en sospechoso el trabajo de una abogada por defender a quien no gusta a determinados medios.
El detalle que más indignación ha causado entre algunos usuarios ha sido, además, la fotografía elegida por Garrido para acompañar su ataque: una imagen rebuscada, ampliada y poco favorecedora de Lupe Sánchez, que muchos interpretaron como un intento de dejarla en ridículo más que de debatir con argumentos.