Rambo y Terminator se dejan de dar mamporros: Stallone y Schwarzenegger hacen las paces
Los dos grandes rivales del cine de acción de los ochenta han decidido dejar atrás sus enfrentamientos. Una confesión del protagonista de "Rocky" recupera las jugarretas que marcaron su particular guerra en Hollywood
Sylvester Stallone tiene ya 80 años... y menos ojeriza por Schwarzenegger
Hubo una época en la que Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger no podían verse ni en pintura. Los dos competían por tener más músculos, repartir más mamporros y convertirse en el rey indiscutible del cine de acción. Casi medio siglo después, Rambo (o Rocky, al gusto) y Terminator han enterrado definitivamente el hacha de guerra.
La confirmación ha llegado de boca del propio Stallone, de 80 años, durante un encuentro del PaleyFest de Nueva York dedicado a su serie "Tulsa King". Al hablar de la relación entre dos personajes enfrentados, el actor recordó inevitablemente su propia historia con Schwarzenegger, que tiene 79 años.
"Ahora somos buenos amigos. Nos hemos ablandado", confesó el intérprete, que reconoció que aquella rivalidad también les ayudó a superarse profesionalmente. Y eso que hubo momentos en los que parecía que Hollywood era un campo de batalla de los dos grandes ídolos del cine de acción.
De lanzarse flores a sabotear películas
Todo comenzó, al menos según han contado sus protagonistas, en los Globos de Oro de 1977. Stallone acudía con "Rocky", mientras Schwarzenegger empezaba a hacerse un nombre en el cine. El primero creyó que el segundo se estaba burlando de sus derrotas durante la gala.
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La respuesta fue poco diplomática: Stallone acabó lanzándole un recipiente con flores. Aquello inauguró una competición que durante los años ochenta y noventa se convirtió en una auténtica guerra de egos, músculos y taquillas con peliculones memorables, aunque las secuelas de las originales ya fueron peores. Ninguno parecía dispuesto a dejar que el otro se llevase la última palabra.
La jugarreta más memorable se la apuntó Schwarzenegger. El austríaco ha reconocido que fingió interesarse por protagonizar "¡Alto! O mi madre dispara", una comedia de 1992, para despertar la competitividad de Stallone. Su rival mordió el anzuelo y terminó aceptando una película que se convirtió en uno de sus grandes tropiezos.
Con el tiempo llegaron los negocios compartidos, como Planet Hollywood, y las películas juntos, entre ellas "Los mercenarios" y "Plan de escape". La enemistad fue dejando paso a una amistad que ambos han reconocido públicamente en distintas ocasiones.
Ahora, Stallone vuelve a confirmarlo. Después de décadas compitiendo por ver quién era el más duro de Hollywood, Rambo y Terminator han descubierto que también se puede envejecer sin estar todo el día repartiendo mamporros y viendo Charlies en cada esquina. Y hasta les está sentando bien.