Sin horno y listo en 15 minutos: el postre de Dani García para comer fruta de una forma diferente
El cocinero combina ingredientes sencillos en una receta de sartén cuyo resultado depende de dos detalles al cocinar y servir la fruta
Dani García sostiene un plato de peras caramelizadas.
Dani García prepara unas peras caramelizadas con queso azul y nueces que se terminan en la sartén y se sirven calientes. La miel, la mantequilla y la nata forman una salsa de aspecto cremoso que acompaña a la fruta, mientras el queso aporta el contraste salado. El detalle que más vigila el cocinero es la textura de la pera: debe ablandarse durante la cocción, pero conservar suficiente consistencia para llegar entera al plato.
La elaboración aparece en una publicación compartida en Instagram. Su propuesta se apoya en siete ingredientes: pera, miel, mantequilla, nata, queso azul, nueces y hierbabuena. No necesita horno ni una masa que preparar antes. Solo controlar la sartén y organizar el acabado para que el queso entre en contacto con la fruta cuando todavía conserva el calor.
El primer paso consiste en partir la pera por la mitad, pelarla y retirar el corazón con las semillas. García trabaja con las dos mitades, sin cortarlas en dados ni convertirlas en láminas. Esa forma permite darles la vuelta durante la cocción y colocar después los trozos de queso sobre la superficie de la fruta. Conviene dejar preparadas también las nueces y la hierbabuena antes de ponerse con la salsa.
Cómo cocinar la pera en el caramelo de miel
En la sartén, el cocinero empieza por calentar la miel para que reduzca y añade un poco de mantequilla. Espera a que la mezcla comience a caramelizar y adquiera un color algo más oscuro que el habitual de la miel. Es entonces cuando incorpora la pera.
Después añade unas cucharadas de nata. Con ella, la miel y la mantequilla forman la salsa que describe como un caramelo toffee de miel. La pera se cocina dentro de esa mezcla, unos minutos por una cara y otros por la contraria. Al mismo tiempo, el chef recoge parte de la salsa con una cuchara y va bañando la fruta para repartir el caramelo sobre las mitades.
La cocción que menciona dura alrededor de siete u ocho minutos entre una vuelta y otra. Ese intervalo corresponde a la pera en la sartén, no a toda la receta, que también exige pelar, limpiar, preparar la base y emplatar. Más allá del reloj, García da una indicación concreta para decidir cuándo retirarla: "Lo importante es que se cocine ligeramente pero no que se pase".
Su siguiente frase resume el resultado que busca: "Necesitamos que la pera tenga cuerpo". El objetivo, por tanto, no es conseguir una compota ni una fruta que se deshaga al moverla. Las mitades deben conservar su forma y permitir que se coloquen encima el queso y las nueces.
El queso azul se añade con la pera caliente
Una vez cocinada, la pera pasa al plato. García insiste en que todavía esté caliente cuando se añada el queso azul, para que este se funda un poco sobre la fruta.
A continuación reparte las nueces en trozos. Su papel en esta receta es aportar textura frente a la fruta cocinada y la salsa. Después baña alrededor con el caramelo de miel que queda en la sartén y termina con un poco de hierbabuena. La presentación mantiene a la vista los distintos ingredientes y permite recoger en cada bocado fruta, queso, salsa y algún fragmento de nuez.
Para repetir la secuencia en casa, interesa tener los platos y los ingredientes del acabado a mano cuando la pera salga del fuego. Así se puede colocar el queso sin dejar que las mitades se enfríen durante el montaje.
El resultado ofrece otra forma de llevar fruta a la mesa frente a preparaciones como una tarta rápida de frutas silvestres.
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