Meaghan Kessman, organizadora profesional: "Treinta minutos pueden cambiar el aspecto de cualquier habitación desordenada"
Un par de expertos en organización explican cómo ordenar rápido sin caer en el agobio. El secreto está en enfocarse, clasificar y terminar el proceso en el mismo momento
limpieza hogar
Ordenar una casa entera puede sonar imposible, pero los expertos aseguran que basta con media hora de enfoque para darle la vuelta al desorden. “La clave es mantenerse concentrado y mantenerlo simple”, explica Kessman, que propone un temporizador de 30 minutos y un sistema de tres cajas: Conservar, Donar y Tirar.
Jamie Hord, fundador de Horderly, coincide en que un primer barrido rápido marca la diferencia. “Cuando toda la casa está desorganizada, conviene pensar en conjunto. Poner cada cosa en su sitio crea un efecto dominó”, señala.
Evaluar y preparar el terreno
El organizador Jamie Hord recomienda empezar con una visión general. “Organizarse puede ser un efecto dominó cuando toda la casa está desordenada”, explica. Por eso conviene identificar qué objetos realmente pertenecen a otras habitaciones antes de centrarse en un único espacio.
El temporizador como aliado
Para evitar distracciones y crear urgencia, Kessman aconseja poner un temporizador de 30 minutos. De este modo, se reduce el riesgo de perderse entre montones interminables y se trabaja con un objetivo claro.
“Organizarse puede ser un efecto dominó cuando toda la casa está desordenada”
El barrido rápido
El primer paso práctico es sencillo: una bolsa de basura en mano y un repaso rápido para retirar envoltorios, papeles, recipientes vacíos o lo roto. Al mismo tiempo, se colocan en una caja aparte los objetos que deben volver a su sitio.
Clasificar en tres categorías
El sistema que más resultados da, según Kessman, es el de tres cajas: Conservar, Donar y Tirar. Hord añade que, al reunir lo similar con lo similar (toda la ropa en una pila, todos los juguetes en otra), resulta más fácil decidir qué sobra.
Enfocarse en zonas pequeñas
Si la habitación es grande, lo recomendable es dividirla en zonas: un armario, un cajón, un rincón del salón. El objetivo no es limpiar a fondo ni rediseñar la organización, sino despejar.
Completar el proceso
Cuando el temporizador suena, llega el momento de actuar: devolver a su lugar lo que se queda, sacar inmediatamente lo que se dona y tirar la basura. Así se evita que las cajas se queden olvidadas en un rincón.
Trabajo solo o en compañía
Para algunos, ordenar con otra persona ayuda a tomar decisiones difíciles. Para otros, trabajar en solitario es más rápido. En espacios compartidos, los expertos aconsejan pactar de antemano qué se conserva y qué no.