Se desvela el testamento de Giorgio Armani: esto es lo que pasará con su imperio
Los documentos escritos por el diseñador detallan cómo deberán gestionarse sus empresas familiares y acuerdos futuros
Giorgio Armani, en una foto de archivo.
Giorgio Armani, fallecido el 4 de septiembre a los 91 años, dejó instrucciones precisas sobre el futuro de su legado empresarial. En su testamento manuscrito, pide que sus herederos vendan un 15 % del grupo Armani en un plazo máximo de 18 meses, movimiento en el que estarán muy atentos gigantes del lujo como EssilorLuxottica o L'Oréal.
Además, Armani establece que en un término de tres a cinco años se deba ceder un bloque adicional de entre el 30 % y el 54,9 % al mismo comprador, si bien como alternativa admite que la firma salga a Bolsa si no se concreta la venta mayoritaria.
El control institucional queda en manos de la Fundación Giorgio Armani, creada en 2016 para preservar los valores y la estética. Según el testamento, esta fundación mantendrá al menos un 30% de los derechos de voto incluso en escenarios futuros en los que el capital quede mayoritariamente fuera.
En cuanto a los herederos directos, el diseñador nombra a su pareja y mano derecha, Pantaleo 'Leo' Dell'Orco, y a sus sobrinos Silvana, Andrea y Roberta Armani. Todos ellos participan ya en la administración del imperio, y tendrán funciones claves durante la transición estructural hacia la nueva participación accionarial.
El testamento refleja un cambio histórico: Giorgio Armani, que durante décadas defendió la autonomía total de su empresa frente a los grandes conglomerados, decide ahora abrir la puerta a alianzas estratégicas o incluso a una oferta pública. Sin embargo, deja claro que la marca debe conservar su esencia de elegancia atemporal, calidad y soberanía creativa.