El Estatuto de los Trabajadores lo confirma y marca un antes y un después: ahora puedes pedir el ‘autodespido’ con indemnización si tu empresa no paga o retrasa el sueldo
Una reciente reforma permite a los empleados romper el contrato por vía judicial cuando hay impagos o retrasos graves y cobrar la misma compensación que en un despido improcedente, además del paro
estatuto de trabajadores
Hasta hace unos meses, muchos trabajadores atrapados en empresas que acumulaban deudas salariales no tenían otra salida que aguantar o dimitir sin derecho a paro ni indemnización. Eso ha cambiado. Desde el 3 de abril, la reforma del artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a solicitar judicialmente la extinción del contrato cuando el empresario incumple de forma grave sus obligaciones.
Esto significa que un empleado que sufre impagos o retrasos prolongados puede acudir a un juez para “autodespedirse”, pero con las mismas condiciones que si la empresa lo hubiera echado: una indemnización y el acceso a la prestación por desempleo.
Cuándo es posible recurrir al autodespido
El cambio normativo ha flexibilizado los requisitos. Antes se exigía que la empresa debiera al menos tres nóminas y una paga extra. Ahora basta con que el trabajador acumule tres nóminas íntegras impagadas, aunque no sean consecutivas.
También se contempla el caso de los retrasos reiterados: si la compañía paga tarde durante seis meses (sin necesidad de que sean seguidos), el afectado puede reclamar judicialmente la extinción del contrato.
Además, el mismo artículo mantiene otras causas justificadas: acoso laboral o sexual, cambios sustanciales en las condiciones de trabajo que dañen la dignidad del empleado o cualquier incumplimiento grave por parte de la empresa.
Cómo solicitar la extinción y cobrar la indemnización
El procedimiento no es automático: requiere presentar una demanda ante el juzgado de lo social. Para ello es imprescindible conservar las nóminas, justificantes de pago y cualquier prueba que demuestre los impagos o retrasos.
Una vez presentada la demanda, habrá que esperar a que el juez reconozca el incumplimiento. Si la resolución es favorable, la relación laboral se da por terminada y el trabajador recibe la indemnización prevista para el despido improcedente, además de poder solicitar el paro.
La reforma busca poner freno a situaciones en las que los empleados quedaban atrapados en empresas que no cumplían con sus obligaciones, pero tampoco los despedían
Un cambio pensado para proteger al trabajador
La reforma busca poner freno a situaciones en las que los empleados quedaban atrapados en empresas que no cumplían con sus obligaciones, pero tampoco los despedían. Ahora, con la vía judicial, el trabajador tiene un instrumento más para defender sus derechos y desvincularse de la compañía sin renunciar a la compensación económica ni a la protección del sistema de desempleo.