30 años del bochornoso puñetazo de Jesús Gil: es el aniversario de la bronca más famosa del fútbol español
El altercado entre los presidentes del Atlético de Madrid y del Compostela ocurrió durante una reunión de la Liga en 1996
La agresión de Jesús Gil a José González Fidalgo cumple 30 años.
Este 8 de marzo se cumplen 30 años de uno de los episodios más recordados del fútbol español: el puñetazo protagonizado por Jesús Gil, entonces presidente del Atlético de Madrid, durante un enfrentamiento con dirigentes de la SD Compostela. El incidente tuvo lugar en 1996 a las puertas de una reunión en la sede de la Liga de Fútbol Profesional y quedó grabado por las cámaras presentes en el lugar.
La escena se produjo tras una discusión entre Gil y José María Caneda, entonces presidente del Compostela. En medio del altercado intervino el gerente del club gallego, José González Fidalgo, momento en el que Gil le propinó un puñetazo que dio inicio a un enfrentamiento entre los presentes. El origen de la disputa estaba en unas declaraciones previas de Caneda sobre los votantes de Gil en Marbella, que habían generado tensión entre ambos dirigentes.
El episodio se produjo en una temporada especialmente destacada para el Atlético de Madrid, que ese mismo año lograría el llamado Doblete, con la conquista de la Liga y la Copa del Rey. A pesar del contexto deportivo favorable, la pelea entre dirigentes se convirtió en una de las imágenes más difundidas de aquella etapa del fútbol español, pero que ha conseguido mantenerse en el recuerdo hasta hoy en día.
Tras el incidente, los organismos deportivos impusieron sanciones a los implicados. Gil fue inhabilitado durante diez meses, mientras que Caneda y Fidalgo recibieron sanciones de cuatro meses. El altercado generó una amplia repercusión mediática y se convirtió en una de las escenas más repetidas en los resúmenes televisivos de la época.
Con el paso de los días, los protagonistas acabaron rebajando la tensión. Según se relató posteriormente, Gil y Caneda terminaron reuniéndose y reconociendo el carácter inapropiado del enfrentamiento. Tres décadas después, aquella pelea sigue siendo recordada como uno de los episodios más llamativos protagonizados por dirigentes del fútbol español.