"Margaret Atwood no se inventó nada, todo lo que pasa en Gilead ya ha pasado"
El análisis de @momoko.sage sobre Margaret Atwood que revela el origen real de 'El cuento de la criada'
El universo de Gilead regresa con Los Testamentos, ampliando la historia de las mujeres que crecen dentro del sistema
El estreno de 'Los Testamentos' marca un nuevo capítulo en uno de los fenómenos culturales más influyentes de las últimas décadas. El éxito sostenido de 'El cuento de la criada' confirma el lugar central de Margaret Atwood en la conversación global.
Pero mientras devoramos la nueva serie en busca de respuestas y continuidad, hay algo que muchos desconocen (y que cambia por completo la forma de entender esta historia). Ese "algo" es precisamente lo que ha puesto sobre la mesa @momoko.sage, influencer literaria y divulgadora cultural española, en un carrusel que se ha viralizado en redes: la idea de que Gilead se construye a partir de hechos históricos.
"Margaret Atwood no se inventó nada", escribe. Y esa frase, leída justo ahora, en pleno estreno de 'Los Testamentos', reconfigura toda la experiencia como espectador.
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El éxito de Gilead explicado desde la historia
La divulgadora narra como la propia autora establece de base en su proceso creativo "no incluir nada en sus novelas que los seres humanos no hubieran hecho ya, en algún lugar del mundo, en algún momento de la historia".
Este planteamiento sitúa el éxito de la obra en un terreno reconocible. Gilead funciona como síntesis de hechos históricos, lo que refuerza su impacto cultural. Según @momoko.sage, Margaret "no escribe ciencia ficción. Ella lo llama ficción especulativa".
Tal y como explica, la autora "no inventa sus mundos sino que los copia de la realidad y los junta en un solo lugar". Lo que convierte la estructura narrativa de Gilead es una acumulación de referencias históricas.
La iconografía de Gilead refuerza el control y la espiritualidad como herramientas de poder dentro del universo creado por Margaret Atwood
"La religión no es el telón de fondo, es el medio", señala el análisis, que sitúa en el Génesis el germen de una estructura convertida en ley dentro del universo narrativo.
Atwood, según se recoge, trabajó directamente con documentación: "Atwood guardaba los recortes de prensa sobre Rumanía mientras escribía la novela".
El control del cuerpo femenino aparece como uno de los ejes más documentados. "Los tests de embarazo obligatorios cada mes existieron en Europa en 1967", explica el contenido en referencia a la Rumanía de Ceaușescu, donde las mujeres debían justificar por qué no estaban embarazadas.
La dimensión del control se amplía en otras direcciones. Cada elemento de Gilead tiene un original en la historia, apunta el carrusel, citando desde sectas religiosas que organizaban matrimonios hasta discursos políticos que incentivaban la reproducción como estrategia demográfica. "Haced un bebé por Navidad", llegó a proponerse en el Parlamento canadiense en 1984, asegura.
La experta indica que también aparecen referencias a sistemas de castigo extremo: "Enviadas a morir limpiando residuos radioactivos. Esto también pasó", en alusión a los gulags soviéticos, donde la exposición a la radiación reducía la esperanza de vida a apenas dos años.
El control simbólico y visual se incorpora a través de la estética, asegura @momoko.sage. "La jaula tiene color", explica el carrusel, detallando cómo la codificación cromática de Gilead se inspira en tradiciones puritanas, hábitos religiosos y comunidades contemporáneas con normas estrictas de vestimenta.
Uno de los bloques más contundentes se centra en la apropiación de menores: "Robar bebés no es ficción. Es política de Estado. Y lo ha sido durante siglos". El paralelismo con Gilead se establece de forma directa y se conecta con casos documentados en Australia, Irlanda o Norteamérica, según la experta.
El cierre de su análisis introduce una dimensión temporal que conecta pasado y presente: "En Gilead, las mujeres perdieron todos sus derechos en un solo día. En la Alemania nazi, también". La referencia a 1938 sitúa el foco en la velocidad de los cambios y en la capacidad de los sistemas para transformarse de forma abrupta.