Desastre total en el regreso de McGregor: cae lesionado nada más empezar la pelea con Holloway
El irlandés apenas pudo competir unos segundos tras sufrir un problema físico que obligó al árbitro a detener inmediatamente el combate
McGregor, en una foto de archivo.
El esperado regreso de Conor McGregor al octágono terminó de la peor manera posible en el UFC 329. El irlandés, que volvía a competir cinco años después de su último combate, apenas pudo estar unos segundos frente a Max Holloway antes de que el árbitro detuviera la pelea por una lesión sufrida al inicio del enfrentamiento. La victoria fue para el hawaiano por nocaut técnico en el primer asalto.
Las imágenes mostraron a McGregor realizando gestos extraños con una de sus rodillas incluso antes de comenzar el combate. Nada más sonar la campana, el excampeón lanzó sus primeras patadas y, tras perder el equilibrio, evidenció que tenía problemas para apoyarse sobre la pierna. El árbitro, tras comprobar que el irlandés no podía continuar en condiciones, detuvo el combate.
Después del encuentro, el presidente de la UFC, Dana White, explicó que la primera impresión de los médicos apuntaba a una posible rotura del ligamento cruzado, aunque en ese momento no existía un diagnóstico definitivo. En las horas posteriores surgieron distintas hipótesis sobre el alcance de la lesión, mientras algunos aficionados señalaron que McGregor ya parecía mostrar dificultades al caminar durante su entrada al pabellón.
Pese al desenlace, Holloway quiso reconocer el esfuerzo de su rival tras un regreso tan esperado. "Dadle un aplauso a McGregor, es un animal. Salió del juego y ha vuelto. Si queréis ver McGregor vs Holloway 3... lo podréis ver", afirmó el estadounidense tras el combate. Por su parte, McGregor abandonó el recinto con visibles dificultades para caminar y posteriormente publicó un mensaje en redes sociales en el que aseguró que la lesión "ha venido de la nada" y que llegó al combate sin problemas físicos previos.