Se viene arriba ligando en Tinder, revela el sueldo de otro y acaba despedido
El empleado accedió por su trabajo a la declaración de la renta de un ciudadano y decidió compartir sus ingresos con un 'match'. La Justicia considera que vulneró gravemente su deber de confidencialidad
Tinder es una fuente de sorpresas. Y de problemas
Hay quien para ligar en Tinder habla de viajes, música, películas o pregunta aquello de «¿playa o montaña?» o lo de «¿estudias o trabajas?» cuando la conversación empieza a desfallecer. Un trabajador de la empresa pública Navarra de Suelo y Vivienda (Nasuvinsa) decidió explorar un camino bastante más original: contarle a su 'match' cuánto ganaba otra persona cuya declaración de la renta conocía gracias a su trabajo.
La estrategia de seducción no salió exactamente como esperaba. Terminó despedido y el Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha confirmado ahora que la empresa hizo bien en mandarle a casa por vulnerar su deber de confidencialidad y quebrantar la buena fe contractual.
El empleado tenía acceso por sus funciones a documentación económica de ciudadanos que solicitaban ayudas. Uno de ellos había entregado su declaración de la renta y nuestro improvisado asesor fiscal de Tinder decidió utilizar posteriormente esa información en una conversación privada. Llegó a asegurar que había visto personalmente el documento y cifró los ingresos del afectado en cerca de 90.000 euros anuales.
El ciudadano terminó enterándose de que sus datos fiscales circulaban por una aplicación de citas y denunció lo sucedido ante Nasuvinsa. La empresa investigó el caso y aplicó un despido disciplinario por falta muy grave. El trabajador recurrió, pero la Justicia ha respaldado la decisión.
La sentencia deja una enseñanza laboral bastante evidente: los datos confidenciales conocidos en el trabajo se quedan en el trabajo. Y otra sentimental quizá todavía más útil: si para ligar en Tinder necesitas sacar la declaración de la renta de un tercero, la cita probablemente ya había empezado regular.