¿Resuelto uno de los mayores misterios? Una cámara en la tumba de Tutankamón podría ocultar a Nefertiti
Egipto deberá autorizar pequeñas perforaciones que permitirían introducir cámaras y comprobar directamente qué existe detrás de las paredes
Foto de archivo de una exposición de Tutankamón.
La nueva investigación sobre la tumba de Tutankamón ha detectado varias anomalías bajo la superficie que podrían corresponder a corredores y cámaras aún desconocidos. Los resultados, publicados en el marco del Amarna Royal Tombs Project y recogidos por Nature, no permiten confirmar todavía la existencia de esas estancias, pero vuelven a poner sobre la mesa una hipótesis planteada hace más de una década: que la tumba del faraón niño podría esconder un espacio relacionado con Nefertiti.
El estudio, dirigido por el arqueólogo egipcio Mamdouh Eldamaty junto a otros especialistas, reúne los resultados de distintas investigaciones geofísicas realizadas durante los últimos años. Entre ellas figuran análisis mediante radar de penetración terrestre, estudios de microgravedad y trabajos anteriores con tomografía de resistividad eléctrica. Los datos más recientes apuntan a un posible corredor de unos dos metros de anchura que partiría de la zona de la cámara funeraria y estaría parcialmente ocupado por escombros.
Los investigadores también han identificado varias zonas de baja densidad con formas rectangulares y una orientación similar a la del muro norte de la tumba. Una de ellas, denominada "anomalía 7", presenta una zona de menor densidad que contiene en su interior otra estructura cuadrangular de mayor densidad. George Ballard, ingeniero especializado en geofísica y uno de los autores del estudio, considera que podría tratarse de una cámara que contiene objetos, aunque advierte de que la señal se encuentra en el límite de lo que pueden detectar los instrumentos empleados.
La posibilidad de que existan espacios ocultos en la tumba KV62 se planteó en 2015, cuando el egiptólogo británico Nicholas Reeves observó alteraciones en las paredes y en la decoración de la cámara funeraria que, según su interpretación, podían corresponder a antiguos accesos sellados. Reeves planteó entonces que la tumba de Tutankamón podría haber formado parte inicialmente de un complejo funerario mayor destinado a Nefertiti. Desde entonces, distintas investigaciones han ofrecido resultados contradictorios sobre la existencia de esas cámaras, mientras algunos especialistas han considerado que las evidencias disponibles no eran suficientes para confirmar la hipótesis.
Los nuevos resultados tampoco permiten determinar qué habría detrás de los muros ni establecer una conexión con Nefertiti. Peter Styles, geofísico de la Universidad de Keele, considera plausible que existan cámaras, mientras que Christopher Gaffney, arqueólogo y especialista en georradar de la Universidad de Bradford, ha calificado el estudio de "fascinante", aunque cree que todavía faltan datos para alcanzar una conclusión definitiva. La siguiente fase dependerá de la autorización del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto: si da su aprobación, el equipo podría practicar pequeños orificios en la tumba para introducir cámaras y comprobar directamente qué hay detrás de los muros.