opinión

La extorsión política de Diana Morant

La ministra, además de ser cómplice del agravio comparativo del Gobierno a la Generalitat que aspirar a presidir algún, trata de enredar. 

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana MorantA. Perez Meca

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Supongan que han resbalado en cubierta y han caído por la borda; quien tiene el salvavidas les dice “si no me pagas no te lo tiro”. No quiero ni imaginar el improperio que pasaría por su cabeza. Es la misma actitud de Diana Morant ante la necesidad urgente de liquidez del Consell que, reconociendo el posible ahogo de la caja autonómica, responde: “si quieren el FLA, que aseguren su lealtad al gobierno”. Juzguen ustedes mismos.

El Consell puede suspender el pago de sus obligaciones a corto si no recibe en julio los 1.900 millones del Fondo de Liquidez Autonómica; en la actualidad bloqueado por el Ministerio de Hacienda. Puede afectar la continuidad y el mantenimiento de servicios sociales, el pago de farmacia y las nóminas de profesores. Se trata del FLA extraordinario con que el gobierno de Pedro Sánchez cubre el exceso de déficit de las Comunidades Autónomas, que en el caso de La Comunitat alcanza los 2.500 millones de euros. El 75% se transfiere en julio y el 25% a final de año. Faltan muy pocas semanas para cruzar el umbral si no se remedia.

La consellera de Hacienda, Ruth Merino, viene reclamando a la ministra Montero, desde el pasado mes de diciembre, que modifique la decisión adoptada por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos en la que se decidió que el extra del FLA no se dedicara a cubrir el exceso del déficit. La ministra, al igual que todo el gobierno de Pedro Sánchez, son conocedores que ese déficit es consecuencia de la infrafinanciación de la Generalitat. Si no hay una reforma del sistema de financiación de la LOFCA, el problema no se resolverá nunca, y se hará crónico sin un Fondo de Financiación Transitorio hasta que esa reforma se resuelva.

No es solo que Diana Morant sea cómplice del agravio del gobierno a los intereses de la Generalitat que aspira algún día a presidir, sino que encima trata de enredar. La oferta de la quita que ofrecen ella y la ministra Montero no resuelve el problema, ya que la acumulación de deuda y sus intereses se mantendría de no reformar el sistema. Un dramático ahogo que alcanzará a final de año más de 65 mil millones de euros de deuda acumulada. Lo peor es que Diana Morant lo conoce, pues seguramente Ximo Puig se lo diría, las cuentas financieras del Consell son conocidas, y ella misma así lo ha reconocido. Pues si es así, no es de recibo su respuesta. Una actitud semejante al poseedor del salvavidas.

Sus palabras son muy reveladoras: “Pues probablemente tenga que llegar un FLA extraordinario, pero la Comunitat para pelearlo lo que tiene que hacer la Generalitat es sentarse de manera leal con el Gobierno, que el PP vote a favor del techo de gasto, pero está votando a todo que no y eso tiene consecuencias. Votar en contra del techo de gasto tiene consecuencias y, por tanto, lo que no se puede pensar es que al boicotear al Gobierno no tenga traslación a las cuentas de la Generalitat” ¿Qué decir de esas declaraciones?

Diana Morant no es quien te da la brasa en una barra de bar con sus comentarios. Es la candidata del PSPV a la presidencia del Consell en mayo de 2027 si Pedro Sánchez sigue en La Moncloa por esas fechas. Cualquier persona razonable desaprobaría sus palabras como ejemplo de una extorsión política. A mí se me ocurren una retahíla de improperios complicados de transcribir.