La promesa de Sánchez de la 'Ciudad de la Vivienda' en Valencia se queda en humo
El gobierno valenciano tacha de "ocurrencia" y "cortina de humo" este anuncio estrella del PSOE que no llega a materializarse
Una vez más, los anuncios en materia de vivienda del Gobierno de Pedro Sánchez se quedan en nada. La prometida inversión millonaria para la construcción de una 'Ciudad de la Vivienda' no solo no se ha materializado, sino que no se ha dado ni el primer paso. "No hay novedad, desconozco que va a pasar", es lo que le ha trasladado la Entidad Pública Empresarial de Suelo (Sepes) del Ministerio a la Generalitat Valenciana.
La 'Ciudad de la Vivienda' era la inversión de 1.300 millones de euros para instalar una fábrica de construcción de casas prefabricadas para que sean "más asequibles", en palabras de la ministra de Vivienda Isabel Rodríguez, quien acudió a Valencia y montó toda una presentación del proyecto en la sede de la Delegación del Gobierno de la Comunidad Valenciana.
El emplazamiento, en la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) del Puerto de Valencia ya planteó serias dudas desde un inicio. Cuando el Ayuntamiento cuestionó la viabilidad de esta iniciativa, la delegada del Gobierno le indicó a la alcaldesa que debería estar "orgullosa de que Pedro Sánchez eligiera Valencia".
Sin embargo, ese anuncio estrella promocionado a bombo y platillo finalmente se ha quedado en humo. El gobierno valenciano, como parte del organismo compartido que es el Sepes, ha tenido constancia de el carpetazo al proyecto antes tan siquiera de iniciarlo.
Tanto la portavoz de la Generalitat, Susana Camarero, como el conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, han tachado esta fábrica de casas 'low cost' -solución del PSOE para la crisis de la vivienda- como una "ocurrencia". "Una cortina de humo”, para tapar corrupción, según Camarero, quien denuncia que es "muy grave" que se hagan "anuncios sin trascendencia" en materia de vivienda "lo que más preocupa a la ciudadanía".
No hay mal que por bien no venga. Porque si esta idea de construir casas baratas y rápido para hacer frente a la escasez de vivienda ya sonaba a guetos, además podría haber derivado en un problema de incompatibilidad por la calificación del suelo. Se da la circunstancia, además, de que los activistas ecologistas llevaron poco después del anuncio este proyecto a los tribunales.
Desde la Conselleria ven con buenos ojos la paralización de esta fábrica para poder dar cabida a otras empresas que se "alinien" con la estrategia de la ZAL del Puerto.