investigación dana
Experta compara la dana con las 'flash flood' de Texas y alerta sobre la falta de conciencia ciudadana ante estas situaciones
La catedrática de Geografía Física de la Universitat de València, Ana Camarasa, considera que las obras hidráulicas podrían haber contribuido a mitigar el impacto de la catástrofe
Kerville, Texas, tras las inundaciones
La catedrática de Geografía Física de la Universitat de Valencia, Ana Camarasa, ha declarado este jueves como testigo ante la jueza del Juzgado de Instrucción número 3 de Catarroja, Nuria Ruíz Tobarra, que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 que arrasó pueblos enteros en la provincia de Valencia. La experta afirma que, aquel día, pese a los avisos previos, faltaba conciencia ciudadana sobre el riesgo que pueden suponer estas situaciones y considera que las obras hidráulicas podrían haber contribuido a mitigar el impacto de la catástrofe.
Camarasa ha destacado que el fenómeno meteorológico que causó la dana fue un caso de “flash flood” o avenida súbita, similar al registrado recientemente en el estado de Texas, donde la inundación repentina provocó la muerte de 68 personas. Este tipo de fenómenos se caracteriza por ofrecer un margen mínimo de tiempo para reaccionar, lo que dificulta la capacidad de respuesta ante el desastre.
En relación a la prevención y comunicación, la catedrática ha señalado que, a pesar de que se emitieron avisos previos a la población a través de medios públicos como la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), televisión, prensa y la aplicación y redes sociales de GVA112, existe un bajo nivel de conciencia ciudadana sobre el riesgo de inundaciones. Es por esto que, la catedrática resalta la necesidad urgente de formación en materia de autoprotección ante este tipo de emergencias y afirmó estar trabajando en proyectos de investigación enfocados a mejorar la preparación de la población.
Respecto a las infraestructuras hidráulicas, la experta reconoce que, aunque es un aspecto futuro por desarrollar, dichas obras podrían haber contribuido a mitigar el impacto de la catástrofe. Sin embargo, la magnitud del evento, descrito como un “episodio sin precedentes” y un “cambio de escala nunca visto” en la Comunidad Valenciana, habría hecho imposible evitar por completo las consecuencias devastadoras.
Por último, Camarasa admitió que la respuesta ante la dana involucró a las tres administraciones públicas, sin detallar responsabilidades específicas, pero subrayando la complejidad y coordinación necesaria ante una emergencia de esta envergadura.
La declaración de la catedrática aporta una perspectiva técnica fundamental para la investigación judicial sobre la gestión de la dana y pone en relieve la necesidad de mejorar la educación ciudadana y la infraestructura para hacer frente a futuros fenómenos meteorológicos extremos.