El PSOE deja colgados a afectados de la dana durante 11 meses sin entregarles las ayudas de Amancio Ortega
De los 5 millones que el empresario donó a Benetússer, el Ayuntamiento ha retenido durante casi un año 1'3 millones por discriminar a los vecinos damnificados no empadronados
Dos mujeres se abrazan, a 4 de noviembre de 2024.
Once meses de espera y de discriminación es lo que están sufriendo algunos afectados de la dana de Bentússer que padecieron el terror de la riada del 29 de octubre dentro de sus casas. Aquellos propietarios de bajos o inquilinos no empadronados todavía no han cobrado ni un euro de la donación de Amancio Ortega cuando ya solo faltan semanas para que se cumpla el aniversario de la catástrofe. Una desconsideración doblemente hiriente por parte del PSOE al tratarse de damnificados de una tragedia.
Amancio Ortega transfirió cantidades millonarias a los ayuntamientos para que estos gestionaran el reparto entre los vecinos afectados. En el caso de Benetússer, fueron 5 millones de euros. De estos, el Instituto Valenciano de Edificación estableció las cantidades a percibir en función del posible daño causado por la riada. Se otorgan 7.000 euros si el agua que traspasó las puertas superó el metro de altura, y 3.000 euros si fue inferior a un metro. El criterio de reparto no es uniforme, sino que cada administración local impuso sus reglas.
En el caso de Bentússer, el Ayuntamiento del PSOE solo tuvo en cuenta a los empadronados, dejando fuera a todos aquellos en situación de vulnerabilidad que, por el motivo que sea, no están empadronados en dicho domicilio. Un caso más común de lo que parece.
Asimismo, aquellos propietarios no empadronados también quedaron excluidos del reparto. Este perfil afecta principalmente a quienes tienen su vivienda puesta en alquiler. Dado que los gastos de la reparación de los daños corresponden al arrendador y no al arrendado, esta discriminación ha tenido un impacto negativo directo en aquellas familias que viven de alquiler.
Ni si quiera les han permitido presentar el contrato del alquiler o la domicliación de los servicios del agua o la luz para demostrar que forman parte de la población real, como sí solicitó, en cambio el PP.
Tomando como referencia este requisito, el Ayuntamiento ejecutó una primera remesa de 3'7 millones que transfirió a los vecinos beneficiados. No es que se aplicara esta exigencia por falta de presupuesto, pues el fallo de cálculo ha llevado al consistorio a acumular en su cuenta de banco 'una millonada'. Al dejar fuera a parte de la población, al Ayuntamiento le sobró dinero. En concreto, 1'3 millones de euros. Un montante que ha retenido durante 11 meses y no se ha tomado la molestia de resolver con la celeridad que requiere una emergencia de tal calibre. En otros municipios como Massanassa, el criterio fue otro. Basándose en el pago del IBI entregaron las subvenciones a los propietarios y, con el excedente, rápidamente se volvió a realizar un segundo reparto a todos.
El caso ha desatado indignación entre los vecinos de Benetússer, que descargan su enfado en redes sociales.
No obstante, frente a las desinformaciones que circulan en las mismas, cabe destacar que el Ayuntamiento ya ha aprobado una segunda remesa. Actualmente se encuentra en una fase de tramitación burocrática. Ya consta desde el 26 de agosto en la Plataforma Nacional de Subvenciones y la previsión es que el dinero llegue este mismo mes de septiembre, cuando falta poco para que se cumpla un año de la dana del 29 de octubre de 2024. Tarde, para los no empadronados discriminados.