opinión
España y su desafío tech
Los datos del sector demuestran una clara tendencia de crecimiento en el ecosistema tecnológico español. Hay masa crítica de empresas, inversión, demanda, crecimiento, empleo y talento para competir en el terreno internacional
Enrique Ortiz, Chief Technology Officer de AuraQuantic
El ecosistema tecnológico en España se consolida a nivel internacional y refuerza su relevancia económica; así lo ponen de manifiesto los últimos datos del sector. De acuerdo con el Informe Nacional de Empresas Tech 2025, elaborado por la plataforma de datos Ecosistema Startup, España cuenta con un total de 8.580 empresas tecnológicas activas en 2025, lo que representa un aumento del 22 % respecto al año anterior. A nivel autonómico, Cataluña sigue siendo la comunidad con mayor número de empresas tech (2.351), seguida de Madrid (2.189), que ha crecido en 512, y la Comunidad Valenciana en tercer lugar (966).
Este crecimiento se refleja también en los ingresos registrados por el sector a nivel nacional que, según el último Barómetro de la Economía Digital, elaborado por la patronal AMETIC, han alcanzado los 138.205 millones de euros en 2024, consolidando el cuarto año consecutivo de incremento tras la caída del 1,8 % en 2020 por la pandemia.
Ese volumen de facturación ha generado un impacto en el PIB nacional de 413.823 millones de euros, de modo que cada euro invertido en el sector tecnológico digital ha tenido un impacto de 2,99 euros en la economía en su conjunto, un 8 % más que el año anterior.
El empleo se ha visto, del mismo modo, beneficiado, con 722.330 personas ocupadas en empresas inscritas en la Seguridad Social dentro del sector tecnológico en 2024, un 7,7 % más que en 2023.
Además, el talento especializado en tecnología está en fase de consolidación. España ha comenzado 2025 con 748.000 profesionales tecnológicos, un 3,28 % más que el año anterior, según los datos del Observatorio Dinámico de Talento Tecnológico desarrollado por TalentHackers. Se han publicado alrededor de 138.000 ofertas de empleo, especialmente en las áreas de Desarrollo de Software, Data, Cloud e Infraestructura, así como en Inteligencia Artificial, cuya demanda ha crecido respecto al año pasado.
Estos datos demuestran una clara tendencia de crecimiento en el ecosistema tecnológico español. Hay masa crítica de empresas, inversión, demanda, crecimiento, empleo y talento para competir en el terreno internacional. Además, me atrevería a añadir que otro de los factores del sector tecnológico español es la madurez de sus compañías que, en casos como el de la nuestra, atesoran una trayectoria consolidada de más de 20 años de experiencia.
Recientemente, nuestra plataforma de software ha sido reconocida por G2 como líder en la categoría de Plataformas de Desarrollo No Code, en el informe de otoño de 2025, con puntuaciones destacadas en facilidad de uso (100 %), cumplimiento de requisitos de los usuarios (99 %) y experiencia general de usabilidad (94 %), además de sobresalir en otras áreas relacionadas como automatización de procesos digitales, plataformas de automatización empresarial, gestión de procesos empresariales y orquestación de procesos.
Este reconocimiento no es un hecho aislado, sino que refleja el trabajo de un equipo con talento capaz de entender tanto la tecnología como el negocio. Esto tiene efectos multiplicadores: visibilidad internacional, inspiración a otros emprendedores, atracción de inversión y retención de talento. No obstante, todavía quedan asignaturas pendientes, como garantizar una formación continua y de calidad, así como perfiles híbridos con una formación transversal y capacidad de adaptación. Además, es esencial ofrecer carreras, retos técnicos, flexibilidad y reconocimiento para retener el talento nacional.
Por último, la inversión sostenida en I+D+i, así como políticas públicas que la acompañen, incentivos fiscales, programas específicos para la digitalización o la colaboración universidad-empresa han demostrado ser claves para fortalecer el sector y mantener el liderazgo.