estrategia de ciudad
De la plaza de las bragas a la plaza de los pianos: el cambio de imagen del centro de Valencia de Ribó a Catalá
La Plaza del Ayuntamiento ha pasado de albergar macromercadillos con puestos de ropa interior a 3 euros, cenas de Ramadán o las reinas magas, una imagen cuestionada del anterior gobierno de Compromís y PSOE, a iniciativas culturales como música clásica en directo
Una pianista en la Plaza del Ayuntamiento con María José Catalá y un puesto de bragas con Joan Ribó
El cambio de imagen de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia impulsado por el gobierno municipal de María José Catalá no sólo se limita a retirar los tubos de hormigón que parecían del Súper Mario por maceteros más estéticos o en rediseñar el proyecto original de la plaza por otro más acorde a la monumentalidad del entorno, también se nota en las iniciativas que alberga la propia plaza, que ha pasado de un cajón desastre donde cabía de todo durante el mandato de Joan Ribó, hasta puestos de venta de bragas a 3 euros -imagen en su día muy cuestionada-, a una estampa más propia de una gran ciudad que quiere ser espejo de cultura e innovación, como la iniciativa ‘Tu ciudad se llena de pianos’.
En concreto, Valencia acoge la iniciativa ‘Tu ciudad se llena de pianos’ que vuelve a la capital del Turia después de varios años, con ocho pianos que se encuentran en algunas de las principales plazas de la ciudad como la citada Plaza del Ayuntamiento, la Plaza del Patriarca, Plaza Redonda, Plaza del Mercado, Plaza de la Virgen, la Plaza dels Furs, la Estación del Norte y la Plaza de la Reina, donde varios pianistas tocan en directo para acercar este instrumento a los ciudadanos. La iniciativa, realizada en colaboración con el Ayuntamiento que dirige María José Catalá, dista mucho de la imagen que daba la plaza en época de Ribó y Compromís, donde se preferían albergar otros eventos como macromercadillos de ropa interior, cenas de ramadán o el desfile de las reinas magas.
De esta forma, durante la etapa de gobierno de Compromís y PSOE que dirigía como alcalde Joan Ribó, se apostó por un concepto más de ‘plaza de pueblo’ donde meter absolutamente todo sin criterio ni estrategia, desde un acto cultural a una convocatoria en plena plaza del Ayuntamiento de Valencia de mercadillos, que dieron lugar a imágenes de puestos de bragas 3 euros en la puerta del mismo consistorio. Uno de estos mercados extraordinarios coincidió incluso con la Capital Mundial del Diseño, dando una estampa del ágora del diseño rodeada de calzoncillos y sujetadores. En la plaza del Ayuntamiento además gobernando la izquierda se organizó una gran cena de Ramadán con asistencia del propio Ribó pese a que el alcalde luego no iba a ningún acto católico o de la Virgen de los Desamparados, o fue el escenario del invento de Compromís de las magas republicanas o reinas magas que dieron una imagen esperpéntica de Valencia. Ahora, María José Catalá ha optado por poner un poco de coherencia, no sólo en el continente retirando los cuestionados tubos de hormigón, también en el contenido de la propia plaza.
Comunidad Valenciana
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Enrique Martínez Olmos