Animalistas protestan a las puertas del Circ de Nadal para exigir el fin del uso de animales
Colectivos animalistas y representantes del sector del circo protestaron ante el Circ de Nadal para reclamar que cese de inmediato el uso de animales sean del tipo que sea.
Animalistas protestan ante el Circ de Nadal
Colectivos animalistas, vecindario, la comunidad educativa y representantes del sector del circo protestaron el pasado sábado a las puertas del polémico “Circ de Nadal” para reclamar que cese de inmediato el uso de animales sean del tipo que sea. El circo no consiguió el permiso para usar serpientes y cocodrilos, pero sí para caballos, ponis, burritos, bueyes Highland, watusis, llamas y dromedarios.
La organización explica que en reseñas públicas una larga lista de personas califica el circo como “el peor del mundo”, así como señalan, entre muchas otras cosas, que un hombre se hizo daño en la rodilla tras caer de un asiento roto. Por otro lado, algunas de las reseñas señalan que los animales estaban en mal estado y que el trato del domador hacia los empleados no era el más adecuado. De hecho, en la protesta de una semana antes, la gente se disponía a entrar al circo sin saber que se había trasladado la apertura a una semana después, pero señalaron que desconocían que dicho circo todavía usaba animales e incluso alguna persona se unió junto a sus hijas a la protesta.
Tras diferentes polémicas con el Ayuntamiento de Valencia, que ya denegó la licencia un año antes por montar las carpas en un terreno privado, el circo ha realizado su apertura con animales en el barrio de Benicalap. En Alfafar, el polémico circo operó durante años hasta que un juzgado contencioso-administrativo ordenó su paralización en 2021 indicando que el uso de animales estaba “prohibido de forma taxativa por el legislador autonómico”, lo cual impedía al Ayuntamiento de Alfafar su autorización bajo riesgo de cometer una “infracción muy grave”. Sin embargo, una modificación llevada a cabo por el actual gobierno autonómico restituyó la posibilidad de volver a incluir a los animales en los espectáculos circenses, lo que representa un claro retroceso social, ya que la ciudadanía fue la que demandó mayoritariamente el cese de una actividad anacrónica y totalmente contraria a la ética y a la ciencia.
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No cabe duda alguna sobre las capacidades emocionales y sociales de los animales, lo que debe suponer revisar el trato que se les da y evolucionar hacia el rechazo a la discriminación por especie. “El uso de animales en circos promueve comportamientos que son negativos para la convivencia en nuestra sociedad”, explican los convocantes. Además, lamentan las consecuencias para la infancia que acude a los espectáculos, expuesta «al aprendizaje del carácter egoísta y perverso de los caprichos humanos», en relación con la dominación de los animales.
Durante el acto se han leído diferentes consignas por la liberación animal y un posterior manifiesto. Una semana antes diferentes familias acudieron al circo desconociendo que la apertura se había prorrogado, pero desconociendo que usaban animales. “En los circos debe prohibirse la presencia de todos los animales, sin distinción, pues el hecho de obligarlos a participar en espectáculos es totalmente contrario a su naturaleza. Por esa razón se usan elementos de castigo para someterlos, porque es algo que nunca harían voluntariamente”, explica a los medios Rosa Más, bióloga.
“En cuanto a la diferencia entre animales salvajes o domésticos, es totalmente engañosa debido a que hace muchos años que los circos se proveen de animales criados en cautividad, lo que les confiere la falsa calificación de animal doméstico, definido como aquel que depende del ser humano para su supervivencia, pero que no tiene el menor fundamento biológico, porque un animal silvestre lo es independientemente de sus circunstancias”, argumenta Más. “En el caso de la cría en cautividad, se trata de haber forzado un comportamiento aberrante en esos animales, no a que haya cambiado su esencia”, lamenta la bióloga.
A la concentración también han asistido profesionales del propio sector circense representados por la Associació Valenciana de Circ, que defendieron un modelo de circo basado exclusivamente en el trabajo artístico humano. Según explican, la inclusión de animales perjudica gravemente la imagen del circo contemporáneo, basado en el enorme potencial de trabajo y creatividad del ser humano.
“La Associació de Professionals de Circ de la Comunitat Valenciana, que cuenta con más de 135 socios y socias, integrada por compañías, centros de formación, espacios de creación y otros profesionales vinculados todos ellos al circo valenciano, nos manifestamos, una vez más, en completo desacuerdo con la existencia de circos con animales“, señalan en un comunicado.
La concentración concluyó con un llamamiento a la población para que no apoye espectáculos con animales y se sume al modelo de circo ético que ya es mayoritario en España y Europa. En consecuencia, denuncian las nocivas consecuencias de la explotación animal, así como de la normalización de la misma en la infancia, que es la mayor clientela de los circos.
“Es lamentable que casi en 2026 el circo de las cavernas siga empeñado en utilizar animales y en dar un peligrosísimo mensaje a la infancia, por lo que no dejaremos de luchar por las víctimas del supremacismo humano y del especismo”, ha explicado ante los medios Diego Nevado, portavoz de la Plataforma Defensa Animal.