opinión
El Príncipe republicano...
(Foto de ARCHIVO) El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero
El buenismo lleva implícita la maldad; ergo, el buenismo mata.
Delcy Rodríguez llama a Zapatero “mi príncipe” y yo le llamo príncipe de las tinieblas… No hemos hecho nada. Extraen a Maduro y dejan a Delcy Rodríguez como presidenta. Más de lo mismo o peor, ya que la intelectualidad es de Delcy y su hermano.
Y aquí, mientras tanto, seguimos como el año anterior con Sánchez: dinero para Cataluña a cambio de no sabemos qué y en detrimento de las demás comunidades. Este sistema no funciona. Lo primero que iba a hacer Vox era cambiarlo —hasta que se sentaron en una comunidad— y ya no han vuelto a hablar de este tema.
No he dejado de levantarme contra quienes, ante nuestros propios ojos, han querido la muerte de Europa, nuestra civilización milenaria, sin la cual no seríamos nada. Una Europa de naciones sería lo ideal, pero bueno, mientras tanto así vamos bien. Se presenta un año interesante político-judicialmente hablando. Cuando pierdan también Aragón no le va a quedar otra que reconocer la desgracia que ha traído a la nación.
¿Es que no se da cuenta de que tiene a más de media España en pie de guerra contra el “sanchismo”? A la Guardia Civil, al Cuerpo de la Policía Nacional, a los agricultores, a los ganaderos, a los autónomos y a un largo etcétera.
Y, por otra parte, tenemos a Podemos. A estos hay que echarles de comer aparte. La maldad hecha persona. Hay un tal Pablo Fernández que colocó un vídeo en X diciendo que en las cenas y comidas de Navidad había que enfrentarse al que es de derechas, con maldad, con mucha maldad… Son los que ya la hicieron: hermanos contra hermanos, familia contra familia. Esto es lo que alientan esos individuos malvados.
A España llegará la derecha, sin lugar a dudas. Pero también os aseguro que un día sí y otro también los tendremos en la calle liándola. No es nada nuevo en el horizonte. Es la cruda realidad.