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Pérez Llorca saca ‘tarjeta roja’ al Gobierno por la gestión de los ferroviaria en la Comunitat: “nadie está tranquilo”

El president de la Generalitat pide explicaciones al Gobierno por la reducción de la velocidad en la línea Valencia-Madrid tras el accidente de Adamuz y advierte de los riesgos para el turismo y la confianza de los viajeros. 

El president de la Generalitat visita el estand de la Comunitat Valenciana en FiturGVA

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El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha mostrado su profunda preocupación por la decisión del Gobierno de reducir la velocidad en determinados tramos de la Alta Velocidad, especialmente en uno que afecta a la línea Valencia–Madrid, tras el trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Una medida que, según ha advertido, ha generado incertidumbre social y obliga al Ejecutivo central a ofrecer explicaciones claras sobre el estado real de la red ferroviaria tras las quejas, además, de los maquinistas. Además, el jefe del Consell ha querido sacar "tarjeta roja" a la Administración central por su gestión de la red de Cercanías en la Comunitat y la falta de inversión generalizada. 

“Nadie está tranquilo en estos momentos con el ferrocarril en este país”, ha venido a resumir el jefe del Consell que reclama transparencia sobre los motivos técnicos que han llevado a limitar la velocidad en un trazado que hasta ahora operaba con normalidad. A su juicio, es imprescindible aclarar si existen problemas en la infraestructura, por qué no se detectaron antes del accidente y qué garantías se ofrecen ahora a los usuarios.

Pérez Llorca ha insistido en que la sociedad necesita información precisa y detallada sobre qué está ocurriendo en las vías y si el sistema ferroviario español es plenamente seguro. En este sentido, ha subrayado que cualquier deficiencia debe comunicarse de forma inmediata y corregirse con la máxima rapidez para evitar que la desconfianza se extienda entre los viajeros. La reducción de velocidad en un eje estratégico como el AVE Valencia-Madrid, uno de los más utilizados del país, ha encendido las alarmas en la Comunitat Valenciana, tanto por su impacto en la movilidad como por las posibles consecuencias económicas.

Cercanías: “Tarjeta roja” a la gestión del Gobierno

Más allá de la Alta Velocidad, el president ha cargado duramente contra la gestión de las Cercanías en la Comunitat Valenciana, denunciando una falta de inversión sostenida y el incumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno central. Entre los ejemplos citados, ha recordado que la línea C-3 sigue sin finalizar, que el soterramiento de Alfafar continúa pendiente y que el plan de Cercanías hasta 2025 solo se ha ejecutado en torno al 40%, pese a que ya se ha presentado un nuevo programa hasta 2030. Una situación que, a su juicio, evidencia una planificación deficiente y una acumulación de promesas incumplidas.

Además, el jefe del Consell también ha puesto en cuestión la credibilidad de los anuncios del Gobierno en materia ferroviaria, incluidos los relacionados con el Corredor Mediterráneo y la Alta Velocidad. En su opinión, la experiencia de los últimos años demuestra que muchos compromisos no se materializan o se modifican con el tiempo, lo que obliga a valorar los proyectos “por los hechos y no por las palabras”.

Incertidumbre en los viajeros

Pérez Llorca, por último, ha advertido de que los problemas en la red ferroviaria y la falta de explicaciones claras pueden acabar teniendo un impacto directo en el turismo, uno de los principales motores económicos de la Comunitat Valenciana. La inseguridad o los cambios repentinos en el transporte generan desconfianza en los viajeros y pueden afectar a la imagen de destino fiable.

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El president ha contrapuesto esta situación al esfuerzo que están realizando tanto la Generalitat como el sector privado para reforzar la calidad turística, atraer visitantes internacionales y mejorar la conectividad. Un trabajo que, ha subrayado, debería verse respaldado por una gestión rigurosa y solvente por parte del Ministerio de Transportes. Con este mensaje, el Consell reclama al Gobierno claridad, inversión y responsabilidad para evitar que los problemas ferroviarios se conviertan en un lastre para la movilidad, la economía y el turismo de la Comunitat Valenciana.