Opinión
Para Oltra la justicia no importa
En este espacio están convencidos de que el lawfare, como la corrupción, el crimen y hasta el pecado original, solo son de derechas.
De izquierda a derecha Joan Baldoví, Mónica Oltra y Àgueda Micó
El wishful thinking es esa actitud optimista que a determinadas personas les impulsa a creer que la realidad puede ajustarse a sus propios deseos. Les pasa a los parroquianos que andan eufóricos con la vuelta de Mónica Oltra a la primera línea de la política valenciana, que muchos parecen más votantes con cilicio que ciudadanos racionales. Sus mentores, solo 3 años después de ser desalojados de las instituciones, ya se ven de vuelta a las poltronas. Para ellos y para otros miembros de esta cofradía, además, la justicia —que persigue a su “ama carabassera”— no es un factor decisivo, sino un daño colateral o un mal necesario. Y es así porque en este espacio están convencidos de que el lawfare, como la corrupción, el crimen y hasta el pecado original, solo son de derechas. En fin, con la vuelta de Oltra se abren un sinfín de apasionantes interrogantes, y el primero es la cuestión, que es una de las piedras filosofales de la política y los tiempos: en la gestión pública, ¿se puede retornar de la muerte política cuando te rodean los mismos que te echaron? Más todavía. En el actual teatro de operaciones de la política doméstica y nacional, ¿será Oltra la excepción que contrarreste el cambio sociológico que España está experimentando hacia la hegemonía de la derecha en todas las consultas electorales? Sin duda, la vuelta de Oltra conmociona el teatro de operaciones y moviliza a la misma izquierda que se quedó en casa con su caída, que además va a tener a favor todos los resortes del sanchismo, que no son pocos. Por eso, todas las opciones están abiertas para el último domingo del mes de mayo de 2027, hipotética fecha de las elecciones autonómicas. En la otra orilla deberían espabilar. El PP, que anda como pasmado desde el fin de semana, haría bien en llevar a cabo una profunda reflexión y reaccionar, abandonando el buenismo adanista en su estrategia, trabajando la narrativa y apartando la prepotencia.