Imprescindibles
Marga, del Refugio de Tula. Persona a la que va dedicado este artículo
Se dice que nadie es imprescindible.
Sin embargo, hay personas que sí lo son.
Personas que dedican su tiempo, su esfuerzo y sus recursos, a cuidar de quienes son más vulnerables, los animales.
Y son imprescindibles porque su mirada empática, su implicación sin límites y su objetivo desinteresado de hacer que aquellos que sufren y sienten como nosotros, sean respetados y puedan vivir con dignidad, se convierten en una brújula que guía su existencia.
Más imprescindibles son quienes iniciaron este duro camino, hace mucho, acompañados de la incomprensión.
Quienes aprendieron a base de intuición y sensatez, a partes iguales.
Quienes alzaron la voz por los animales cuando para el resto, el utilitarismo o el exterminio eran las únicas alternativas.
Quienes nos han enseñado a cuidar, a respetar y a entender que cada vida importa, independientemente de que su cuerpo esté cubierto de pelos, plumas o escamas.
Desgraciadamente, estas personas imprescindibles no son inmortales.
Y un día recibes el mensaje que nunca querrías haber escuchado.
El que te cuenta que una de esas personas imprescindibles se ha ido con los brotes nuevos de los árboles, dejando un vacío irremplazable.
Se ha ido llevándose el corazón dividido entre los que ayudó y los que no pudo salvar, el conocimiento acumulado que sólo la experiencia aporta y el amor y la determinación que sirven de faro cuando las fuerzas flaquean.
Esta imprescindible es Margarita Masyebra, Marga, como todos la conocíamos. Fundadora de El Refugio de Tula, una protectora de animales que lleva décadas de forma desinteresada rescatando animales, ofreciéndoles atención veterinaria, cuidado, acogida y hogar. Y cariño. Y respeto.
Marga y Jose, su compañero, desde hace varias décadas han dedicado todo su tiempo y sus recursos a cuidar de los más indefensos, los animales. Siempre han estado ahí para ellos, incluso en los momentos más complicados.
Su compromiso no ha quedado sólo en rescatar animales, que no es poco.
Ha estado también en construir un futuro mejor para ellos. Y su inmensa generosidad y buen hacer les ha hecho ganarse el respeto de todos.
Ahora la protectora debe seguir sin Marga.
Y en el refugio han quedado muchos animales que necesitan ayuda. En estos complicados momentos, más que nunca.
Permitamos que su proyecto siga vivo y que allá donde esté, Marga pueda descansar tranquila, sabiendo que todos sus pequeños tienen los cuidados necesarios y encuentran el hogar que merecen.
Marga, muchas gracias por ser una de esas personas imprescindibles.
Para más información:
https://protectora-animales-sagunto.jimdofree.com/
https://www.facebook.com/ElRefugiodeTULASAGUNTO/?locale=es_ES