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Compromís ya no se esconde y mete a la Comunitat Valenciana en la foto del independentismo

Valencia albergó el pasado martes, bajo el paraguas de un acto por el plurilingüismo, la reunión y la foto de los portavoces de la izquierda independentista en el Congreso

El portavoz de Compromís, Joan Baldoví, junto al portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel RufiánEuropa Press

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Lejos quedan los días en los que el Bloc Nacionalista Valencià a la búsqueda de cierta transversalidad esbozaba un discurso alejado del independentismo y marcaba distancia de Esquerra Republicana de Cataluña y de su posicionamiento definido por la construcción nacional de los países catalanes.

El Bloc, que nunca renunció en sus estatutos a la federación de la Comunitat Valenciana con otros territorios, si mostró una cierta moderación en sus postulados que, aunque fuera motivada en algunos casos por el tacticismo, permitió la normalización de su opción política en el ecosistema autonómico. Lo que vino después con la creación de Compromís y sus posteriores ocho años en el gobierno valenciano ya es otra historia.

Valencia albergó el pasado martes, bajo el paraguas de un acto por el plurilingüismo, la reunión y la foto de los portavoces de la izquierda independentista en el Congreso de los Diputados, la imagen de la unión de las fuerzas políticas que apuestan por la desmembración de España y la independencia de los países catalanes, la nación vasca o la gallega.

Los mismos que junto al Gobierno Sánchez niegan la existencia y por tanto la cooficialidad del valenciano, contraviniendo lo que dispone nuestro Estatut d´autonomía, tanto en la Unión Europea como en el Congreso

Compromís ejerció de anfitrión de un foro en el que metió a la Comunitat Valenciana en el escenario del independentismo: Ese que hace seguidismo de la estrategia de desgaste del estado que marcan Esquerra y Euskal Herria Bildu los dos grandes socios del Gobierno de Sánchez.

Una estrategia que da por bueno el bloqueo institucional que vive España, con hasta 50 leyes paralizadas en la mesa del Congreso, votaciones de decretos al filo siempre de la última cesión a unos socios más preocupados en debilitar al estado que en garantizar la gobernabilidad.

La elección de la materia de la jornada, el plurilingüismo, tampoco es casualidad, la lengua es para el nacionalismo catalán expansionista el único sustrato común en el que se asienta la idea de nación cultural como nación política, y precisamente esa ha sido la causa que el debate filológico entre valencianos no se haya quedado reducido al ámbito académico y haya trascendido al orden socio político.

Los valencianos tendremos que decidir dentro de un año, si queremos continuar con las políticas del cambio impulsadas por el Consell de Juanfran Pérez Llorca, ya saben bajadas impositivas, reducción de burocracia, deducciones en la renta, creación de empleo y generación de riqueza o un gobierno a imagen y semejanza del de Sánchez en Madrid sustentado en un pacto con unos independistas, entre los que ya se encuentra Compromís, más preocupados de alcanzar sus objetivos que de acabar con la confrontación que genera el bloqueo institucional en el que tiene sumida a España el sanchismo.