Adoctrinar
Dejen de utilizar a los niños y niñas como armas arrojadizas y trabajen para que la escuela cuente con los medios necesarios
Niños en plaza de toros
Estos días se habla en prensa de la propuesta de VOX para que en las aulas inspección educativa persiga el adoctrinamiento por parte de los docentes al alumnado.Desde hace un tiempo, este mensaje de que existe adoctrinamiento en la escuela se repite constantemente. Es más, se propaga la idea de que en la escuela se adoctrina “ideológicamente”. Y tal vez el problema esté ahí. Determinadas cuestiones, interesadas por motivos diversos, son etiquetadas como “ideología” para desproveerlas de objetividad y poder así tacharlas de irrelevantes e incluso ridiculizarlas. Y con ellas, a quienes las defienden.
Según la Real Academia Española, adoctrinar es “inculcar a alguien determinadas ideas o creencias”.La educación, sin embargo, tal como la legislación en nuestro país contempla, considera el desarrollo del pensamiento crítico como parte de su enfoque desde etapas tempranas, algo totalmente contrario al adoctrinamiento. Para educar, con mayúsculas, hace falta generosidad y mucha empatía. A quienes nos gobiernan, entre otras cosas, deberíamos exigirles rigor. Porque el rigor no sabe de imposiciones. El rigor se basa en la evidencia científica y en el conocimiento. Y al contrario de lo que ocurre cuando se adoctrina, no se genera una excusa a medida para defender las posiciones aprovechadas que no cuentan con el aval contrastado de la comunidad científica, o no se esconde una parte importante de la realidad para que sean los intereses propios quienes la definan.
Adoctrinamiento, sin lugar a duda, es lo que ha previsto el Consell en la modificación del reglamento de bous al carrer, cuando expresamente abre la puerta a la Consellería de educación a establecer elementos curriculares transversales o asignaturas específicas en que se haga referencia a los actos de bous al carrer, para promocionarlos, amparándose en la tradición. ¿Hay algo más perverso que quienes alzan la bandera contra el supuesto adoctrinamiento en las aulas utilicen la escuela para ofrecer una información sesgada e interesada con el fin de mantener unos actos que cada vez cuentan con mayor rechazo social por su carga de violencia?Eso sí es adoctrinar, porque la evidencia científica es clara en cuanto al sufrimiento de los animales en este tipo de actos, algo que siempre ocultan quienes intentan mantener a toda costa este tipo de negocio.
También es contundente el posicionamiento de los expertos, que avala el Comité de Derechos del niño de la ONU cuando insta a nuestras autoridades a alejar a los y las menores de la violencia de la tauromaquia, por los efectos nocivos que puede suponer su exposición en su integridad física y psicológica.
Así que, gobernantes, dejen de utilizar a los niños y niñas como armas arrojadizas y trabajen para que la escuela cuente con los medios necesarios para poder educar a personas capaces de analizar su entorno, las situaciones a las que se enfrentan, reflexionar, tomar decisiones informadas, actuar en consecuencia, debatir con argumentos veraces sus posturas y asumir la responsabilidad de sus actos.Esa es la verdadera educación. Sin adoctrinamiento. En la verdadera libertad.