Generalitat ve necesario la subida de precios de las VPP para seguir construyendo vivienda pública y recuerda que el Botànic los subió un 22%
El gobierno valenciano eleva hasta 2.568 euros por metro cuadrado el valor máximo de la vivienda protegida y defiende que el incremento es necesario para evitar que las nuevas promociones sean inviables.
(Foto de ARCHIVO) Visita del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la consellera de Vivienda, Susana Camarero, a una promoción de vivienda pública en Torrevieja
La Generalitat Valenciana ha defendido la actualización para 2026 del precio máximo de las viviendas de protección pública (VPP), que eleva un 7% el valor estándar del módulo hasta alcanzar un máximo de 2.568 euros por metro cuadrado de superficie útil. El Consell sostiene que la medida responde al fuerte aumento de los costes de construcción y al crecimiento de la demanda de vivienda protegida en la Comunitat Valenciana. La Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, dirigida por Susana Camarero, recalca que la subida del módulo no implica necesariamente que las familias tengan que asumir un incremento equivalente en el precio de sus viviendas, ya que se trata de una actualización del techo máximo de venta de la vivienda protegida.
El argumento central de la Generalitat es que mientras el módulo se ha incrementado un 7%, los costes de construcción acumulados han aumentado un 21,79%, según la memoria económica que acompaña a la actualización. El objetivo, aseguran, es evitar que el desfase entre el coste de construir y el precio máximo permitido termine haciendo inviables nuevas promociones de VPP. El Consell vincula esta actualización con el incremento que está experimentando la promoción de vivienda protegida en la Comunitat Valenciana. Según los datos facilitados por la Generalitat, las solicitudes de calificación de VPP se han disparado desde la entrada en vigor del Decreto 180/2024, que estableció el actual régimen jurídico de este tipo de viviendas.
Durante el primer mes de aplicación del nuevo régimen se registraron más solicitudes que durante los once meses anteriores juntos. La Generalitat calcula que el ritmo mensual llegó a multiplicarse por más de doce. La tendencia, según el departamento de Vivienda, se mantuvo durante 2025. Ese año se contabilizaron 1.099 solicitudes de calificación provisional, un 9% más que en 2024, mientras que las solicitudes de calificación definitiva pasaron de apenas 54 en 2024 a 1.061 durante 2025.
El salto es todavía mayor en los primeros seis meses de 2026. La Generalitat asegura haber recibido 1.588 solicitudes de calificación provisional, 489 más que todas las registradas durante el conjunto del año anterior. El incremento alcanza así el 44,5%. Desde Vivienda apuntan además que el ritmo mensual de solicitudes ha aumentado un 189% en apenas año y medio, lo que, a juicio del Consell, evidencia el creciente interés de promotores y operadores por desarrollar vivienda protegida.
Esta situación ha provocado que el PSPV-PSOE anunciara que llevará a Les Corts una proposición no de ley para exigir al Gobierno valenciano que revierta su política de vivienda protegida. Los socialistas cuestionan las subidas aplicadas al precio máximo de las VPP y consideran que la política del Consell está provocando que este tipo de vivienda resulte cada vez menos accesible para las familias con ingresos medios. Frente a esta crítica, la Generalitat acusa al PSPV de interpretar de forma incorrecta las condiciones del Plan Estatal de Vivienda, en concreto al reclamar que se recupere un límite máximo de ingresos de 46.800 euros calculado sobre doce pagas, cuando el Ejecutivo autonómico sostiene que el umbral estatal se calcula sobre catorce.
La Generalitat recuerda la subida del 22,2% del Botànic
El debate tiene además una importante vertiente política. El director general de Planificación y Políticas de Vivienda, Juan Antonio Pérez Sala, ha defendido la actual actualización frente a las críticas de la oposición recordando la subida aplicada durante la etapa del Gobierno del Botànic. Según la Generalitat, durante aquel periodo el módulo pasó de 1.800 a 2.200 euros, lo que supuso un incremento del 22,2% en una única actualización.
El Consell utiliza ahora esa comparación para defender que la subida aprobada para 2026 es mucho más moderada y responde, además, a un contexto de incremento de los costes de construcción. La Conselleria sostiene que aquel aumento se produjo sin un mecanismo previo de revisión y acusa al anterior Ejecutivo de haber dejado sin actualizar durante años el régimen de vivienda protegida, lo que, en su interpretación, contribuyó a frenar la construcción de VPP en la Comunitat Valenciana.
El Consell considera, por tanto, que la crítica socialista parte de una interpretación incorrecta de las reglas que determinan quién puede acceder a las viviendas protegidas. Según el informe correspondiente al segundo trimestre de 2026 de la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica de València (UPV) citado por la Conselleria, el precio medio de la vivienda plurifamiliar de obra nueva en Valencia ha superado ya los 4.500 euros por metro cuadrado, después de experimentar un incremento cercano al 10% en apenas un trimestre.
La diferencia entre ambas cifras permite al Consell defender que incluso después de la actualización del módulo, la vivienda protegida mantiene un precio máximo notablemente inferior al de la vivienda nueva del mercado libre. El problema que intenta resolver la Generalitat es, precisamente, el equilibrio entre asequibilidad para el comprador y viabilidad económica para el promotor. Si el precio máximo permitido queda demasiado por debajo de los costes reales de construcción, la Administración teme que los promotores dejen de impulsar nuevas promociones.