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Un Valencia-Barcelona de alta tensión: manifestación, calor extremo y protestas contra Meriton con Kiat Lim en el palco
Mestalla afronta la visita del líder de LaLiga en plena tormenta institucional: los de Corberán llegan con solo un punto de nueve y siete bajas, mientras el valencianismo prepara una protesta masiva contra Peter Lim
Llegada del autobús del Valencia CF a Mestalla
Mestalla se prepara para una de esas tardes en las que el fútbol es solamente una parte de lo que ocurre alrededor del estadio. El Valencia CF recibe al Barcelona, líder de LaLiga, en un ambiente marcado por la urgencia deportiva, el hartazgo de una afición que lleva años enfrentada a la propiedad y unas temperaturas que convertirán la Avenida de Suecia en un auténtico horno.
El partido llega además en un momento especialmente delicado para el equipo de Carlos Corberán. El Valencia CF apenas ha sumado un punto de los últimos nueve posibles, afronta el encuentro con siete bajas y necesita reaccionar ante un rival que llega instalado en lo más alto de la clasificación. Pero esta vez, antes de que ruede el balón, todas las miradas estarán también dirigidas hacia el palco donde estará Kiat Lim.
Kiat Lim está en Valencia y está prevista su presencia en Mestalla. El hijo de Peter Lim aterrizó este domingo en la ciudad y su llegada fue captada en Manises por Tribuna. Su presencia añade todavía más tensión a una tarde en la que el valencianismo ha preparado una movilización contra la gestión de Meriton.
La primera batalla se librará en la calle. La afición ha convocado una concentración de protesta durante la previa del encuentro del Valencia CF y el Barcelona para mostrar su rechazo a la gestión de la propiedad. A la movilización se han sumado colectivos críticos con Meriton como Libertad VCF y el Col·lectiu de Penyes Valencianistes, además de numerosos aficionados que han difundido la convocatoria a través de las redes sociales.
La protesta tendrá continuidad dentro de Mestalla. La Curva Nord ha anunciado que no accederá al estadio hasta el minuto 19 como parte de las acciones reivindicativas previstas para el encuentro. El grupo de animación ha llamado al resto del valencianismo a secundar la iniciativa y convertir los primeros minutos del partido en un nuevo mensaje contra la propiedad. El simbolismo del minuto elegido no pasa desapercibido para nadie en el entorno del club.
“Que Mestalla vuelva a rugir”
Desde Libertad VCF se ha pedido a los aficionados que, una vez dentro del estadio en el Valencia-Barcelona, hagan que Mestalla vuelva a "rugir", como si se tratara de una semifinal de Champions. La idea es que el enfado acumulado durante años se transforme en una protesta sonora y colectiva dirigida hacia el palco. El colectivo considera que el estadio debe volver a convertirse en el gran altavoz del valencianismo y reclama que Mestalla preste “quizá, el último gran servicio al club”.
El mensaje resume el estado de ánimo de una parte importante de la afición: el partido contra el Barcelona no será únicamente un partido contra el líder; también será otro pulso entre el valencianismo y Meriton.
Kiat Lim, en el centro de todas las miradas
Y en medio de ese ambiente estará Kiat Lim. Su presencia en el palco adquiere una relevancia especial por el momento que atraviesa el club y por la relación cada vez más deteriorada entre la propiedad y buena parte de la afición. Cada gesto del palco será observado con atención. Cada protesta tendrá destinatario. Y cada reacción de Mestalla será susceptible de convertirse en un mensaje dirigido a la familia Lim.
No será, por tanto, una tarde sencilla para Meriton. El fútbol tampoco espera En medio de la batalla institucional, Corberán tendrá que intentar que sus jugadores se abstraigan de todo lo que suceda alrededor. El Valencia llega necesitado de puntos y sensaciones después de haber conseguido solamente uno de los últimos nueve. El equipo afronta además el encuentro condicionado por siete bajas, una circunstancia especialmente complicada ante un Barcelona que llega como líder y que obligará a los valencianistas a ofrecer su mejor versión. El reto deportivo es enorme. Pero el escenario puede convertir Mestalla en un factor diferencial.
Si la protesta consigue transformarse en apoyo al equipo, el Valencia puede encontrarse con uno de esos ambientes capaces de cambiar un partido. Si el enfado domina las gradas, la presión será todavía mayor sobre jugadores, entrenador y, sobre todo, sobre el palco. Una tarde para medir el estado del valencianismo. Por eso, este Valencia-Barcelona tiene muchos partidos dentro de uno. Está el duelo deportivo entre un Valencia necesitado y un Barcelona que llega como líder. Está la batalla de los valencianistas por recuperar buenas sensaciones. Y está el enfrentamiento, cada vez más abierto, entre una parte de la afición y la propiedad de Peter Lim.
Todo ello con Kiat Lim en Mestalla y con una movilización preparada desde horas antes del comienzo. El termómetro de Valencia marcará temperaturas extremas, pero el termómetro de Mestalla puede marcar todavía más. Primero será el calor en la calle. Después, el ruido en las gradas. Y cuando ruede el balón, el Valencia tendrá que decidir si convierte toda esa tensión en energía para competir contra el líder. Porque esta tarde Mestalla no solo juega un partido. Mestalla también habla.