Chabolas sí, aeropuerto no: Compromís intenta boicotear la ampliación de Manises
La portavoz de Compromís en el Congreso, Àgueda Micó, fundamenta su petición del cese del proyecto al Gobierno con una previsión catástrofista para el transporte pública y la vivienda
(Foto de ARCHIVO) La diputada de Compromís Águeda Micó, interviene durante un pleno del Congreso
Esta semana Compromís ha adoptado una posición beliherante en cuanto a las infraestructuras que defiende en Valencia. Este jueves tiene previsto asistir a una concentración para defender el asentamiento de 800 personas en chamizos instalados en el antiguo Circuito de Fórmula 1 ante un desalojo que, de hecho, el Ayuntamiento dice no entender de dónde ha salido el rumor que desmiente categóricamente.
Paralelamente, Compromís ha alzado la voz para intentar boicotear la ampliación del aeropuerto de Manises, en Valencia. La diputada de Compromís en el Congreso, Àgueda Micó, ha exigido al Gobierno que no apruebe la ampliación de la capacidad de las instalaciones que son clave para el desarrollo de la ciudad.
En concreto, Micó ha denunciado en un comunicado que esta ampliación se pretende aprobar "sin ampliar servicios y sin evaluar sus consecuencias sobre l'Horta Sud y el conjunto del área metropolitana de València".
Además, Micó ha hecho bandera de la turismofobia con un alegato en contra de la llegada de viajeros en avión. Sostiene que el incremento de pasajeros anuales supondrá una "mayor presión" sobre los servicios públicos "que no se ampliarían de forma paralela".
Pone como ejemplo, "entre otros efectos no deseados del turismo", la red de Metrovalencia. La realidad es que la ampliación del aeropuerto supondrá la llegada de unos 30 vuelos más al día, que no llegarían todos a la vez y que no se traducen automáticamente en usuarios del metro.
También piensa Compromís que afectaría a la oferta de vivienda. "Más vivienda turísrica y menos vivienda para las familias", dice Micó. Sin embargo, la llegada de viajeros tampoco implica la creación de más apartamenros turísticos automáticamente. De hecho, el Ayuntamiento de Valencia ha implementado en el último año medidas restrictivas para este tipo de alojamientos, limitando las licencias a un porcentaje concreto por barrio, estando la mayoría de ellos en el tope permitido e impidiéndose de este modo que se generen nuevas licencias. Además de el endurecimiento de las inspecciones en la últina legislatura que han elevado a un 85% el nivel de ejecución de cese de actividad.
Comunidad Valenciana
Compromís exige ceder viviendas a los 800 chabolistas del Circuito F1 y frenar el desalojo
Sonia García