Alicante cerrará el mayor centro de ocio a un mes de la Volvo
Al problema de la apertura del comercio los domingos, tema aparantemente superado, se une ahora el cierre del principal complejo de ocio de la Volvo.
EL Puerto se prepara para la Volvo Ocean Race.
Si en un principio, los conflictos en torno a la Volvo Ocean Race parecían superados tras el duro enfrentamiento entre el Ayuntamiento y la Generalitat a cuenta de la apertura de horarios comerciales, ahora un nuevo frente amenaza al evento de mayor relevancia mundial de cuantos celebra la ciudad de Alicante.
Si hace unos días el conseller de Hacienda, el socialista Vicent Soler (PSPV) desautorizaba públicamente al alcalde de Alicante, el también socialista Gabriel Echavarri, al asegurar que en contra de lo defendido por el alcalde, las grandes superficies sí abrirán el festivo 12 de octubre y todos los domingos durante la celebración de la Volvo, ahora, otro miembro del gobierno municipal, en este caso el comunista concejal de Urbanismo Miguel Ángel Pavón, vuelve a poner en solfa, a la competición de regatas mas importante del mundo. Y esta vez dejando en la calle a 90 trabajadores y a 300.000 turistas sin poder acudir al complejo de ocio más importante de la ciudad, la Marmarela. Se hace a un mes de la Volvo y porque el centro "no tiene licencia".
Y eso, a pesar que el conseller Soler manifestó recientemente que si bien la Generalitat Valenciana no es partidaria de los grandes eventos, propios de los gobiernos del Partido Popular, el Consell apoya sin fisuras la celebración de una Volvo que es muy positiva para la ciudad.
Para el líder de la oposición, el popular Luis Barcala, la decisión de la clausura es un “despropósito” y, añade, “es una decisión premeditada y calculada para cargarse la Volvo. A este hombre sólo le interesan los pajaritos y que nadie haga nada. Si había que cerrar el complejo, que yo no me opongo si no cumple las condiciones necesarias, no hay que esperar a que la Volvo esté encima para que no se pueda reaccionar”.
El PP responsabiliza al alcalde de esta decisión a menos de un mes de la regata. “La Autoridad Portuaria rechazaba la Marmarella, pero han pasado dos años y medio y se ha podido cerrar antes, sin esperar a dar un golpe de gracia a la Volvo a pocos días de su inicio”. A su juicio, el gobierno municipal “no quiere IKEA, ni el evento de la Volvo Ocean Race, ni la contrata de limpieza, ni apuestas por el comercio y la hostelería. Parece que todas y a cada una de las medidas que toman van encaminadas a destruir el tejido productivo y de desarrollo de la ciudad”.
El PP acusa a Pavón de decisión "premeditada" para "cargarse" el éxito de un evento que no gusta al tripartito
Mientras tanto, como ha publicado el diario Información, el director de la Sociedad que gestiona el village, Parque Temáticos de la Comunidad Valenciana Antonio Rodes, asegura que su empresa antepone el contrato mercantil que tienen suscrito y en vigor, a las decisiones personales de un concejal. Por ello no se descarta depurar responsabilidades derivando el tema en los tribunales de justicia, en caso de enquistarse el asunto.
No obstante, Antonio Rodes confía en una salida positiva del conflicto. Así ha llamado a la calma al puntualizar que el compromiso del Ayuntamiento y de la mercantil es «absoluto» y «está por encima de cualquier interés privado». A su vez, destacaba que la disposición de la Autoridad Portuaria y del Ayuntamiento es «extraordinaria» para que «el village salga adelante". "estamos-añadía-ante un incidente con consecuencias, pero estamos trabajando para que éstas sean puntuales y que se puedan resolver».
Reacción desde Urbanismo
Miguel Ángel Pavón afirma que el complejo carece de licencia y si ocurre algún percance, la responsabilidad recaería en él, y en el ayuntamiento
Por otro lado, Miguel Ángel Pavón ha justificado su decisión de cierre de la Marmarela en la ausencia de licencia. Mediante un comunicado declara: "Si ocurriera cualquier percance con efectos sobre la vida o la integridad de las miles de personas que se congregan en el recinto de ocio, de inmediato se iba a constatar que la actividad no disponía de licencia y el último responsable iba a ser el Ayuntamiento y yo mismo como concejal de Urbanismo". Pese a carecer de licencia, según Rodes, había acuerdo de la Generalitat con la mercantil para esta Volvo.
Alicante recibirá en torno a 300.000 turistas por la Volvo.