Sánchez se hunde, Mazón reflota
Si Sánchez es un resistente, Mazón ha demostrado igualarlo, cuando no superarlo como parece que va a ser el caso. Todas las noches el alicantino se levanta noqueado de justificados insultos y desdenes, muchos malsonantes, en su propia cara, y al día siguiente se pone el mono de sufridor para seguir recibiendo estopa fina, aunque alegue que gran parte de la culpabilidad es del Gobierno central que es en definitiva el que manda en las Confederaciones hidráulicas
Pedro Sánchez y Carlos Mazón en la única visita del presidente tras la dana en Valencia
Quién nos iba a decir hace apenas un mes que el arrastre de las aguas de El Poyo, y los funerales de la dana no se iban a llevar por delante a Carlos Mazón, mientras Pedro Sánchez sonreía entusiasta presumiendo de su gestión económica (¿de él o del país?) y de unos Presupuestos generales aprobados negociando más concesiones a los insaciables independentistas. Todo parecía éxito socialista bajo el ¿ autocrático del presidente del Gobierno, y decadencia por goteo para un Feijóo sin más remedio que negociar con Vox (“líbreme, Dios de mis amigos, que de mis enemigos ya me libro yo”), porque con cuál otro partido del arco parlamentario podría entenderse cuando nacionalistas e independientes hace tiempo que tienen lo que ni siquiera soñaron, mientras que los comunistas, por muy prêt-à-porter que vayan, no pueden ocultar su odio atávico hacia todo lo que represente el centroderecha, y ya no digamos la derecha ultraísta como si todavía fueran miembros de la duma soviética.
La caída de Santos Cerdán, el primer tomo editado por la UCO con casi 500 páginas sobre las aventuras de este Cerdán con Ábalos y el gigantón corrupto Koldo García, no sólo es demoledor bajo los cimientos de La Moncloa, sino que su onda expansiva afecta a la mismísima democracia española cuando ni siquiera se mide por el mismo rasero: Rajoy dimitió por lo de Bárcenas, pero Pedro Sánchez ya ha declarado que no piensa hacerlo, mientras que sus socios de gobierno no saben dónde meterse huyendo de los periodistas como si fueran la legión de Leviatán. Mucho se temen que su gozoso revolcón en el tálamo hacia la segregación de España se haya quedado en un coito interruptus. Y eso que todavía no ha aparecido la segunda entrega del cuarteto del Peugeot 407, que, digan lo que quieran, hace días se está escrutando en Ferraz hasta la última coma de la adenda.
Tanto es así, que la dirección de Radio televisión española ha tenido que llamarles la atención a los conductores de programa con tertulias amañadas en número de componentes a favor de la izquierda, empezando descaradamente por el propio moderador, y en lugar de aflorar la verdad van sobre unos sinvergüenzas al mando de este país y poniendo excusas no pedidas manifestándose públicamente a favor de Pedro Sánchez o, cuando menos de los ¿no culpables? aláteres que lo mantienen gratis total en casa de la señora Begoña. Mientras parece que también los directivos de La Sexta, es decir el imperio Lara, después de visionar unos cuantos programas se quedaron atónitos con la parcialidad de la mayoría de los tertulianos, y han mandado a Farreras y compañera Ana Pastor que vuelvan a una centralidad, crítica pero imparcial, o busquen trabajo; algo que al parecer ya están haciendo tanto en un sentido como en otro. Su falta de enganche con televidente sin el carnet en la boca, resulta más que demostrable si comparamos los índices de audiencia con Antena 3 la otra emisora de la empresa, o con la radio Onda Cero.
Mientras Pedro Sánchez está en caída libre y batacazo, le va a ser muy difícil resistir hasta 2027 aguantando día a día más leña que las Bodas de Camacho, Carlos Mazón no para de viajar y recibir a los afectados de la dana (otra vez inevitable, otra vez sorprendente y genocida por desidia – tanto del PSOE como del PP – de obras públicas que deberían haberse realizado hace 30 años mínimo). Pero si Sánchez es un resistente, Mazón ha demostrado igualarlo, cuando no superarlo como parece que va a ser el caso. Todas las noches el alicantino se levanta noqueado de justificados insultos y desdenes, muchos malsonantes, en su propia cara, y al día siguiente se pone el mono de sufridor para seguir recibiendo estopa fina, aunque alegue que gran parte de la culpabilidad es del Gobierno central que es en definitiva el que manda en las Confederaciones hidráulicas. Ambos esperan que el periódico de hoy envuelva la sardina fresca de mañana, pero lo tiene más claro Mazón porque el vituperado Vox sigue apoyándolo en la combinación de la caja fuerte presupuestaria, mientras los socios de Sánchez se la cogen con papel de fumar (es mucha tropa la que tienen a su cargo como asesores y burocracia administrativa), porque saben que los han pillado con el carrito del helado, pues dos segundos de abordo, uno tras otro, Ábalos primero y Cerdán después son mucha tela que remendar cuando ni siquiera hay cama para tanta gente.
El más, cada vez que a Mazón le citen los desbordes de la incontrolable naturaleza, él va a responder con que la candidata socialista a sustituirle, Diana Morant, fue durante mucho tiempo la pupila de Santos Cerdán como publicaba este diario, y todos sabemos que del roce (laboral) nace el afecto y la subordinación, por lo tanto ya resulta extraño que ella estuviera en la inopia de los tejemanejes del gran hacedor de la trama corrupta, o deberemos pensar que es una panolis a servidumbre lacaya de Sánchez, lo cual la descalifica para regir los futuros destinos de nuestra Comunidad Valenciana. Y ya no quiero ni imaginar la situación de la ingeniera y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, cuando caiga Sánchez, la veo arreglando teléfonos móviles en Gandía. Por su parte Mazón a la espera de destino también tendrá que aguardar a la definitiva rendición de Sánchez para, una vez en el poder Feijóo, haga lo que se hizo con Ximo Puig: darle un buen puesto en mejor embajada.
Hoy por hoy pintan bastos para Sánchez tocantes también a su dilecta Morant, Feijóo sabe que Mazón no repetirá, y mientras lo deja como a zorro en la cinegética inglesa, prepara con todo detalle a su sustituta para que vaya aprendiendo detrás de la judía. Eso lo aprendió en Galicia. La política siempre es paradoja.