Sánchez anuncia en Alicante que invertirá más del triple en el aeropuerto de Barcelona que en el de Alicante
El plan del Gobierno, que no comenzaría hasta que pasen las elecciones de 2027, niega al aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández la segunda pista mientras sí concede una ampliación y reforma completa de las instalaciones catalanas de El Prat
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante la presentación de la propuesta de inversiones de Aena
Pedro Sánchez confirmó el pasado mes de junio la ampliación del aeropuerto El Prat de Barcelona. Una concesión a la petición de Junts y el PSC. Tres meses después, ha hecho extensible la inversión a otros aeropuertos españoles. En un acto en la terminal de Alicante, ha anunciado que invertirá tres veces más en el catalán que en el de Alicante.
La jornada del Gobierno-psoe ha sido peculiar, tanto por la falta de institucionalidad como por el contenido. Sánchez ha escogido la provincia que está a la cola de España en inversiones y en financiación como escenario para su 'anuncio fantasma'. Lo coherente sería que el emplazamiento justificara el mensaje. Se esperaba que anunciase la necesaria ampliación del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández con la tan reivindicada segunda pista para poder asumir el aumento del tráfico aéreo. Pero no.
El presidente del Ejecutivo ha dado a conocer el plan quinquenal DORA III que ha cifrado en 13.000 millones de euros entre 2027 y 2031. Una inversión que no comenzaría a materializarse hasta pasadas las elecciones y que podría no hacerlo nunca si pierde las elecciones.
En este acto revestido de mitin político en campaña con promesas electorales de cara a la próxima legislatura, Sánchez no ha dudado en proyectar sus prioridades: 3.200 millones de euros para el aeropuerto de Barcelona y 1.154 millones para el alicantino. El proyecto para El Prat contempla la extensión de la tercera pista en 500 metros, la construcción de una nueva terminal satélite, la remodelación de las terminales T1 y T2, y mejoras en las zonas de aparcamiento . Además, se prevé la renaturalización de 270 hectáreas del parque agrario del Llobregat para compensar el impacto ambiental. En cambio, el de Miguel Hernández solo verá una mejora en los accesos, aparcamientos, un dique y una calle de rodaje en lo que supondrá un incremento de la terminal del 30%. La segunda pista, se queda fuera.
A ello se suma la peculiar lista de invitados de los que se ha rodeado de los suyos, como la presencia ministra valenciana y líder del PSPV Diana Morant pese a que sus competencias -Ciencia y Universidades- carecen de vinculación alguna con el proyecto y la notoria y ruidosa ausencia del presidente de la Generalitat Carlos Mazón, a quien no han avisado ni invitado.
Por otro lado, tampoco se ha concretado la cuantía de la otra obra pendiente valenciana, la ampliación del aeropuerto de Manises. El Gobierno y Aena confirman que se llevarán a cabo actuaciones, pero la falta de concreción del montante real que se invertirá impide comparar.