entrevista a Trinitario Abadía Pacheco, Caballero de la Real Orden de San Antón
“Ser de Orihuela es un sentimiento, no un mero hecho circunstancial identificativo”
El oriolano Trinitario Abadía Pacheco ha sido distinguido por la Real Orden de San Antón de Orihuela como Caballero 2026. Siempre ha llevado a gala su condición de oriolano.
Trinitario Abadía Pacheco.
El oriolano residente en Murcia, Trinitario Abadía Pacheco, ha sido distinguido por la Real Orden de San Antón de Orihuela como Caballero 2026. Pese a que, por razones familiares salió de su ciudad natal en los primeros años de bachillerato, y después su carrera profesional le llevó a destinos más lejanos, siempre ha llevado a gala su condición de oriolano:
- Mi padre, que se llamaba como yo al igual que mi hijo y mi nieto, me inculcó un compendio de vivencias y sentimientos oriolanos. Él, oriolano de pura cepa, decía que ser de Orihuela es un sentimiento, no un mero hecho circunstancial identificativo de tu lugar de nacimiento. Esta seña sensitiva, lejos de ser una frase hecha, define mi personalidad por las formas en que se manifiesta.
- ¿Qué supone este nombramiento?
- Los que un día nos fuimos de aquí por razones de trabajo y profesión, siempre volvemos. Unos (los menos) vuelven cuando quieren. Otros (más numerosos), cuando pueden. Pero todos vuelven. Y es que para los que sienten Orihuela en su mente y en su corazón, hay como un imán, un polo de atracción, una vis atractiva que la hace indisoluble de por vida. Y esta distinción que ahora me otorga la Real Orden de San Antón es un orgullo y un compromiso renovado.
- Volver, volver, volver…
- Porque siempre hay una ocasión para volver a Orihuela y para nunca desasirte de ella. Y este sentimiento se hace extensivo a la familia de cada uno. Hay infinidad de hechos y situaciones. Mi mujer (murciana de Alcantarilla), se licenció en Medicina, fue médico forense por oposición, y en su segundo destino (que ya pudo elegir) vino a Orihuela.
- ¿Recuerdos de juventud?
- El Casino Orcelitano como escenario de la Fiesta del Azahar, el tradicional Baile de los Estudiantes de nuestros noviazgos. Siempre Orihuela. El vínculo eterno. Porque mis dos hermanas, también nacidas en Orihuela, han seguido vinculadas, tras venirse a vivir a Murcia. Mi sobrino ahijado Alberto se casó con una oriolana y la ceremonia se celebró en la Iglesia de Santiago.
- Sin olvidar La Murada.
- Por supuesto, aquellos deliciosos e inolvidables veraneos de nuestra juventud en el campo de La Murada que compartí contigo, con Julio Calvet y Eladio Brotóns. Esto nunca se olvida. Orihuela tiene muchos reclamos para mí. Uno de ellos es la coincidencia de muchas personas veraneando en Torrevieja y en las Playas de Orihuela, pobladas en los meses del estío por una importante colonia de murcianos y oriolanos. Otro reclamo es la familia. Mis primos de Orihuela, con los que siempre que hay una ocasión nos vernos y compartir recuerdos.
- Y el recuerdo de tu padre, muchos años director del Banco Hispano Americano…
- Sí, fue mi padre el que, pese a su posterior destino en Murcia, me marcó este sentimiento de unión hacia Orihuela, con esta vivencia que nunca olvidaré: mientras se encontraba veraneando en Campoamor su enfermedad se agravó. Me llamó mi madre, yo estaba en Torrevieja y salí con el coche a recogerlo y llevarlo con la máxima urgencia al Hospital San Carlos de Murcia, donde lo esperaba el doctor que lo estaba tratando. Me acompañó mi mujer, médico y lo recostó en el asiento del coche. No habían autovías entonces y traté de acortar el trayecto de Campoamor a Murcia: La Dehesa, San Miguel de Salinas y al llegar a Bigastro para atajar y a coger el camino a Hurchillo por los tubos del Trasvase fue cuando mi padre, herido de muerte, se levantó como pudo y me corrigió con vehemencia para seguir hacia el centro de Orihuela. Cuando llegué a las Cuatro Esquinas me cogió del brazo del volante para que pasase por el puente y parase. Quería ver el Seminario, donde se formó, despedirse de él, decirle adiós a Orihuela y a la Cruz de la Muela. Cuando poco después falleció, me alegré de cumplir su voluntad, aún sabiendo el tiempo que se perdía en tener que atravesar la ciudad.
Medios de comunicación y Justicia
Los medios de comunicación y su paso por la Administración de Justicia han marcado siempre la vida de Trinitario Abadía Pacheco. Por un lado, su vinculación con Radio Murcia, emisora que fundó en 1936 su tío-abuelo Arsenio Sánchez Alcarria con el que desde muy joven se fue a vivir a Murcia, en un piso situado encima de la EAJ 17, por lo que creció entre altavoces, micrófonos, magnetófonos, cuñas de publicidad, entrevistas, entre otros, lo que desembocó pasado el tiempo, hace más de 33 años, en ocupar un puesto en el Consejo de Administración de la emisora, adscrita a la Cadena SER. Radio Murcia, que ya ha cumplido 93 años de existencia, apostó desde el principio –una decisión personal del recordado Sánchez Alcarria- por ser la voz del Certamen Nacional de Habaneras de Torrevieja hasta donde desplazaba todo su equipo de locutores y técnicos para hacer posible que el popular canto llegara a toda España.
Trino Abadía estudió en el Colegio Diocesano Santo Domingo de Orihuela los primeros años de Bachillerato que concluyó en el Colegio La Merced (Maristas) de Murcia, donde también hizo el preuniversitario para licenciarse después en la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia (promoción 1967-1972). En 1975 ingresa por oposición en el Cuerpo de Secretarios de la Administración de Justicia y el paso por la Escuela Judicial de Madrid le permitió a realizar sus prácticas durante las sesiones del caso Matesa en la Sala Segunda del Tribunal Supremo.
Ha sido Secretario de Gobierno de la Audiencia Provincial de Tenerife (1975/1976) y Secretario de la Audiencia Provincial de Almería (1976-1977). Tras solicitar excedencia dirige en la actualidad un bufete de abogados en Murcia. Letrado-Asesor del Banco Hispano Americano en la zona de Murcia ha llegado a ejercer igual cargo durante 40 años en las distintas fusiones. También ha ejercido la docencia como profesor de la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Master de acceso a la abogacía en la Facultad de Derecho, en el módulo de Derecho Mercantil, con especialidad en Derecho Bancario (Aspectos Jurídicos de las Operaciones Bancarias) y Financiero.
Abadía Pacheco es autor de diversas publicaciones especializadas: "Sinopsis de los procesos y procedimientos civiles. Prontuario de Derecho procesal" (1976); "Incidentes en un pleito de competencia desleal. Aspectos procesales sobre medidas cautelares y cuestión de competencia" (1996); "El Estado de las autonomías. Los sectores productivos y la organización territorial del Estado. Singularidades concurrentes en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia" (1997). Y ha dirigido o ha sido ponente en diferentes Jornadas y Cursos: Jornadas Jurídicas de las Operaciones Bancarias; Cursos monográficos sobre acciones rescisorias, responsabilidad de los Administradores de Sociedades, levantamiento del velo, medidas cautelares, cuadernos de probática. Curso sobre la prueba en la Ley de Enjuiciamiento Civil, Resurgimiento de la prueba de reconocimiento judicial.
En septiembre de 2018 fue nombrado Caballero por la Real Hermandad de Caballeros de la Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia.