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Así será la Alicante del futuro tras su gran expansión: más de 40.000 viviendas expansión en ocho grandes zonas y nuevos ejes verdes
El nuevo Plan General impulsa 22.300 viviendas en barrios de nueva generación y suma otras 18.000 entre regeneración urbana, ciudad consolidada y alquiler asequible para responder al crecimiento poblacional.
En rojo, las nuevas zonas de desarrollo residencial de Alicante
Alicante se prepara para una de las mayores transformaciones urbanísticas de su historia reciente. El nuevo Plan General Estructural (PGE), actualmente en fase de participación pública, dibuja una ciudad con capacidad para superar las 40.000 nuevas viviendas en las próximas dos décadas, en respuesta a la creciente demanda residencial y al aumento previsto de población. El documento contempla la construcción de 22.300 viviendas en nuevos desarrollos urbanísticos repartidos por distintos puntos del término municipal. A esta cifra se suman otras 14.300 procedentes de operaciones de regeneración urbana y reconversión de suelos, además de 5.000 posibles en la ciudad ya consolidada mediante procesos de redensificación. El plan se completa con 1.300 viviendas dotacionales destinadas al alquiler asequible.
Desde el área de Urbanismo destacan que el objetivo es garantizar una oferta suficiente y variada, con especial peso de la vivienda protegida, que representará aproximadamente el 40% del total. Una medida que busca aliviar una de las principales preocupaciones sociales: el acceso a la vivienda.
El horizonte demográfico refuerza esta apuesta. Las previsiones apuntan a que Alicante podría alcanzar los 440.000 habitantes en 2045 y acercarse a los 466.000 en 2050, lo que obliga a planificar el crecimiento con antelación y criterios sostenibles.
El diseño del nuevo Alicante se apoya en un crecimiento en forma de “arco residencial” alrededor del núcleo urbano actual, con el objetivo de consolidar una ciudad más densa, eficiente y equilibrada. Los nuevos barrios apostarán por edificaciones en altura y densidades medias-altas, lo que permitirá liberar espacio para zonas verdes, equipamientos y servicios.
Además, estos desarrollos no serán únicamente residenciales. El plan prevé una mezcla de usos que combine vivienda, actividad económica y servicios, evitando así zonas monofuncionales. La movilidad sostenible será otro de los pilares, con prioridad para peatones y bicicletas y una mejor conexión con el transporte público.
Nuevo mapa de Alicante
El componente ambiental también gana protagonismo, con la integración de infraestructuras verdes, sistemas de drenaje sostenible y medidas para combatir el efecto isla de calor, mejorando la calidad de vida en los nuevos entornos urbanos.
Los grandes focos de crecimiento: ocho zonas clave
El crecimiento residencial se distribuirá en ocho grandes sectores. El más ambicioso será Fondo Piqueres, al noroeste, con capacidad para unas 7.500 viviendas y la reserva de suelo para un futuro tercer hospital.
También destacan ámbitos como Guijarro-Villafranqueza, con cerca de 2.700 viviendas y equipamientos educativos; o Vistahermosa-Juncaret, que se reformulará para pasar de un modelo disperso a uno más compacto con unas 3.200 viviendas.
Otros sectores relevantes son Vista Alegre y Alameda, vinculados a un futuro clúster de salud y bienestar; Ciprés, que servirá de transición con el Parque de la Huerta; o Pino y Ruaya, clave para mejorar la conexión viaria y consolidar un gran eje verde hacia el litoral.
Participación ciudadana
El Ayuntamiento ha abierto un proceso participativo para recoger aportaciones al borrador del PGE, considerado el documento urbanístico más relevante de las últimas décadas en la ciudad. En este contexto, se están celebrando mesas temáticas para debatir aspectos clave como la movilidad, las infraestructuras o la vivienda.
La planificación marcará el desarrollo de Alicante durante los próximos 20 a 25 años y busca equilibrar crecimiento, sostenibilidad y acceso a la vivienda en un contexto de fuerte presión demográfica y urbanística.