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Escándalo en L’Alqueria d’Asnar: El alcalde denuncia a exediles del PSPV que facturaron al ayuntamiento a través de su propia asociación
César Palmer, detalla cómo cuatro exconcejales socialistas ocuparon cargos directivos en una entidad deportiva para facturar al ayuntamiento que dirigían, eludiendo los controles administrativos.
César Palmer, actual alcalde de L'Alqueria d'Asnar, ha puesto en manos de la justicia los posibles delitos de los exediles socialistas.
El alcalde de la población alicantina L'Alqueria d'Asnar, el independiente César Palmer, ha presentado una denuncia ante los organismos competentes y la justicia contra cuatro exconcejales socialistas del anterior equipo de gobierno por presuntos delitos de tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, conflicto de intereses, falsedad documental y cohecho.
La documentación aportada con la denuncia se encuentra actualmente bajo custodia mientras continúan las investigaciones. "Lo que espero es que se establezcan responsabilidades. Que si se ha hecho alguna irregularidad, que se esclarezca y, si procede, que caiga sobre ellos lo que dictamine el juez", indica Palmer.
Según ha explicado el alcalde, los hechos se remontan a octubre de 2019, cuando los entonces ediles socialistas constituyeron la asociación "Grup de Recreació Esportiva de Gimnàstica General L'Alqueria d'Asnar", una entidad deportiva cuyos cargos directivos estaban ocupados exclusivamente por los propios concejales. Los denunciados son Juan Prats Cascant, presidente de la asociación; Vanesa Cortés Rivera, vicepresidenta; Andreu Ripoll i Grau, secretario; y Miguel Jorge Vidal Mira, tesorero, todos ellos integrantes del gobierno municipal durante el periodo investigado.
Palmer sostiene que la asociación facturó servicios al ayuntamiento mientras sus responsables formaban parte del propio ejecutivo local. "Que cuatro concejales socialistas constituyan una asociación exclusivamente para facturar al mismo ayuntamiento que representan es completamente ilegal. No se puede hacer", asegura el alcalde.
La denuncia también cuestiona la gestión económica de la entidad. Según Palmer, los pagos y facturas vinculados a la asociación carecían de los mecanismos de control y fiscalización exigidos por la normativa. "Con el dinero que generaba la asociación cogían ese efectivo y pagaban las cosas sin ningún tipo de contabilidad, ni fiscalización, ni nada", asevera.
Uno de los documentos en el que los denunciados anotaron manualmente que con el efectivo generaban facturas y tickets.
El alcalde explica que los ingresos procedían, entre otras fuentes, de las cuotas abonadas por los usuarios del gimnasio municipal. A su juicio, esos fondos eran utilizados para sufragar gastos sin los procedimientos administrativos correspondientes.
Asimismo, cuestiona la contratación de personal y monitores deportivos a través de la asociación. Aunque los responsables alegaban que los fondos se destinaban a estos servicios, Palmer sostiene que las incorporaciones no siguieron los procedimientos legalmente establecidos. "Las contrataciones debieron realizarse mediante sistemas de selección y mucho menos con dinero, por decirlo de alguna manera, negro. Porque el gimnasio genera efectivo y ese efectivo se cogía para estas cosas. Y encima no se puede ser concejal y facturar al mismo ayuntamiento al que se representa. Eso es completamente ilegal", afirma.
El alcalde denuncia además la ausencia de trazabilidad en los movimientos económicos. "Aquí se saltaron la fase de fiscalización, no existe el informe del secretario como que ese pago es conforme. Al final todo tiene que ir por transferencia y tiene que ir claro. Ellos movían dinero del efectivo del gimnasio pagando, borrando facturas, no contabilizándolas. Y claro, aquí puede haber un conflicto de intereses o puede haber una malversación de fondos públicos", sostiene.
Palmer añade que la asociación pagaba, además, al entonces alcalde, las dietas y kilometrajes, pagos que no contabilizaban como muestran la documentación que ha adjuntado a la denuncia, y que incluso, remuneraban con dinero en “B” al personal del gimnasio, según anotaciones manuscritas por personal del ayuntamiento.
Una factura de kilometraje y dietas del exalcalde donde en la parte superior figura como "Ojo. Pagado. No contabilizada".
Según Palmer, la asociación facturó al consistorio durante el periodo en que los cuatro denunciados formaban parte del gobierno municipal, entre 2019 y 2023.
El alcalde asegura que la actual corporación ha modificado estos procedimientos. "Si se necesita un monitor para spinning, tengo que buscar a una empresa que me facture para poder traerme un monitor de spinning o a un autónomo que me pueda facturar. Ellos no actuaron así", explica.