diagnóstico
El reto de la despoblación en el interior de la provincia, a análisis en el foro de la Unión Empresarial de Alicante
Los participantes en el foro de Uepal proponen regular el mercado de la vivienda, atraer a jóvenes con incentivos laborales y reforzar los servicios para consolidar una población estable.
Participantes en el foro
La falta de vivienda asequible, la escasez de mano de obra, el déficit de infraestructuras y servicios y la pérdida de comercio local son algunos de los principales obstáculos para frenar la despoblación en el interior de la provincia de Alicante. Frente a estos retos, representantes institucionales, empresariales y del sector agrario han apostado por regular el mercado de la vivienda, impulsar el empleo juvenil, reforzar la agricultura, potenciar el turismo rural y aprovechar el papel de los residentes internacionales como motor de desarrollo.
Estas conclusiones se han abordado en el foro "Lucha contra la despoblación y posibilidades de desarrollo en el ámbito rural. Los residentes internacionales", organizado por la Unión Empresarial de la Provincia de Alicante (Uepal) en Murla, con la colaboración de la Diputación de Alicante, que ha servido para analizar las oportunidades de futuro de los municipios del interior.
El debate ha sido moderado por el coordinador de Desarrollo Local de Crea 360º, Josep María Beneyto, y ha contado con la participación del presidente de Uepal y de CEV Alicante, César Quintanilla; el diputado de Desarrollo Económico y Proyectos Europeos, Carlos Pastor; el alcalde de Murla, Juan Fernando Giner, la presidenta Ruta del Vino de Alicante, María Miñano; y el vicepresidente de Asaja Alicante y alcalde de Llíber, José Juan Reus, entre otros.
Uno de los principales diagnósticos compartidos por los participantes fue la dificultad de acceso a la vivienda. El aumento de los precios, impulsado en parte por la demanda de compradores extranjeros con mayor poder adquisitivo, dificulta el acceso de los jóvenes y trabajadores locales, favoreciendo su marcha a otros municipios.
A esta situación se suman la falta de infraestructuras y servicios, la debilidad del comercio de proximidad por la ausencia de relevo generacional y un modelo residencial que ha convertido algunas localidades en ciudades dormitorio. Además, el alcalde de Murla, Juan Fernando Giner, advirtió de la elevada carga administrativa que soportan los pequeños ayuntamientos pese a disponer de recursos limitados.
Frente a este escenario, los participantes defendieron que la creciente población residente internacional constituye una oportunidad para dinamizar la economía, sostener el comercio y los servicios, fortalecer el tejido asociativo y contribuir a fijar población en el territorio.
Entre las medidas propuestas figuran una mayor regulación del mercado de la vivienda, incentivos y formación para atraer a los jóvenes a los empleos de sus municipios, la creación de cooperativas agrarias para reducir la burocracia y una apuesta por el turismo rural vinculado a la gastronomía, el enoturismo y el cicloturismo.
Durante el encuentro también se puso de relieve el papel de la Diputación de Alicante en el desarrollo de los municipios de menor tamaño. El diputado de Desarrollo Económico y Proyectos Europeos, Carlos Pastor, destacó que la institución provincial financia buena parte de las infraestructuras locales y mejora las conexiones entre poblaciones, contribuyendo a generar oportunidades y favorecer el retorno de población.
En la clausura, Quintanilla destacó el cambio de tendencia registrado desde la pandemia, cuando la búsqueda de una mayor calidad de vida impulsó la llegada de nuevos residentes al medio rural, y defendió aprovechar este fenómeno para consolidar un crecimiento sostenible en los municipios del interior.