Todo es posible 'sobre ruedas'
Todo está relacionado con el entorno del Presidente Sánchez, por una u otra razón.
El escritor, periodista y exministro, Máximo Huerta.
Feliz fin de semana. Feliz descanso de la segunda quincena de julio para aquel que la pueda coger de vacaciones. Feliz final del campeonato del Mundo, en el que aspiramos a ser los vencedores. No será fácil ganar, no estamos acostumbrados a llevar el partido como lo llevan ellos, los argentinos. Nosotros tenemos otra elegancia a la hora de tratar el juego del balón. Ellos tienen otra “agresividad” en el campo.
Gabriel es un buen amigo que ha venido de vacaciones, unos días, a esta mi tierra. Lo hace desde el centro de nuestra península, huyendo de los calores, de los atascos y de los riesgos de incendio que parecen estar al orden del día en toda la meseta.
Quedamos a tomar un café y a comentar cómo vemos la vida desde la serenidad que ya nos dan los años y, por lo tanto, la experiencia. Ambos hemos definido el fútbol de Argentina como efectivo, pero envuelto en un “marrullerismo” del que España tiene que huir. Nos lo van a poner difícil a nosotros y se lo van a poner difícil a los árbitros. Confiemos en no perder nuestra línea de trabajo y seguir buscando la efectividad en los últimos quince o veinte metros.
Gabriel me dice que el arbitro que pitará la final era casi el décimo de los árbitros. Cuando le pregunto por qué, me dice: “Hombre, es “esloveno”. Remate propio de ese humor que nos caracteriza a algunos. Humor… discutible.
Mientras consumimos el café hablamos de los incendios en las zonas rurales, de la importancia de darle vida a los pueblos para que haya una acción de limpieza continuada de los bosques. El año pasado estuve unos días escondido entre montes y ríos del interior de nuestra Comunidad Valenciana y pude ver los esfuerzos, ordenados, que hacían varias localidades, por recoger leña de mitad del bosque, limpiar zonas peligrosas y así, día tras día, conseguían asegurar que no hubiera incendios descontrolados. Me gustó mucho la iniciativa y pude comentarla con algunos lugareños, orgullosos de lo que sus ayuntamientos hacían para perpetuar la flora y la fauna de esos montes.
Decididamente tenemos que dar más vida a los pueblos, cada día estoy más convencido, y le comento a Gabriel las iniciativas que hemos presentado, alguna vez, a ayuntamientos y a empresas del lugar para hacer más viable la estancia de los habitantes de pueblos perdidos.
Gabriel y yo hablamos de esto e inmediatamente, Gabriel, me asalta con una noticia que me dio mucha alegría: “Alguna conocida marca de Grandes Superficies, ha montado camiones para llegar a distintos puntos de la geografía y realizar venta ambulante”.
Como no me lo puedo creer busco la información y efectivamente es cierta. Carrefour lo está haciendo en Galicia para abastecer a los pueblos gallegos sin tienda. La noticia habla de que se ha iniciado esta acción en A Coruña y recorrerá pequeños núcleos rurales, de lunes a viernes. ¿No les parece maravilloso? Todo es posible sobre ruedas. Un sueño, sin duda.
Esto fija población en zonas que se van despoblando, porque acerca las ventajas de nuestras grandes ciudades, a las zonas más escondidas.
Cuánta riqueza hay en nuestros pueblos. Si fuéramos capaces de ponerla en valor, unida a las grandes posibilidades que nos ofrece hoy la tecnología, los pueblos serían lugares maravillosos para vivir. No para dormir e ir a la capital a trabajar, sino para desarrollar una vida plena en ellos.
Metidos en la vida de pueblos y aldeas, nos hemos conseguido distanciar, en el pensamiento, de aquellas cosas más mundanales y cercanas que nos están pasando. Esta semana hemos oído una conversación entre dos mandos de nuestras Fuerzas Armadas que no las hubiera querido escuchar nunca. Una verdadera vergüenza el modo en que un superior se dirige a un mando inferior, con expresiones que en cualquier otra empresa serían constitutivas de delito contra el Protocolo de Prevención del Abuso y del Acoso sexual y laboral. Pero dice Gabriel que estos audios no son más que el fiel reflejo de aquello en lo que han convertido las Instituciones, estos que nos gobiernan. Todo está relacionado con el entorno del Presidente Sánchez, por una u otra razón.
Con Gabriel y otras personas de mi entorno, realizamos, de vez en cuando, un encuentro, vía videoconferencia, para hablar de nuestras madres y padres. Esos que ya están, aparentemente, en el último salto de su vida, porque todos pasamos por los mismos problemas, retos, sinsabores, e intentamos apoyarnos. Una especie de “rueda de reto-solución”, que nos viene muy bien, porque así no estamos solos ante un problema que cada día es más grande y que sólo podemos resolver nosotros.
Algunos ya hemos empezado a leer “Mamá está dormida” del escritor valenciano Máximo Huerta. No es una guía práctica de qué hacer, ni una guía emocional de cómo interpretar lo que nos pasa, pero sí es una historia, fiel reflejo de lo que nos sucede. Se la recomiendo a ustedes. Viene, además, de un Ministro que dimitió, sin haber delito por en medio, lo cual le honra. He tenido la suerte de poder verlo en alguna ocasión, personalmente y hablar con él, sólo de cultura y de sus libros, y merece la pena.
Gabriel y yo terminamos nuestro café y nos vamos juntos al Mercado. Permítanme que lo ponga con mayúscula, porque veo héroes en cada puesto. Yo sé lo que cuesta mantener un negocio semejante, no sólo en dinero, sino en esfuerzos personales.
Estamos en época de mucha fruta, no se la pierdan, disfrútenla. El verano es sabio y como conoce de los calores, nos ofrece sandías, melones y otras muchas frutas cargadas de líquido para que no nos deshidratemos.
Feliz descanso.
Como siempre, servidor de ustedes… Sergio Morales Parra