elecciones 29-N
David García (Vox) no tiene garantizado ser el cabeza de lista al Congreso por Alicante
El partido de Abascal apura los plazos para presentar los nombres de sus listas
David González, diputado de Vox en el Congreso por Alicante
Los partidos comienzan a deshojar la margarita y a despejar las incógnitas de esa fórmula —a menudo matemática— que siempre precede a la elaboración de las listas electorales. Un goteo incesante de nombres mientras el viento trae aires de renovación a las sedes capitalinas de las distintas formaciones. Cada vez que se convocan elecciones generales, resulta inevitable la sensación de presenciar un mercado de fichajes estival en el que las cúpulas partitocráticas seducen a sus pupilos con las suculentas bambalinas del «pequeño Madrid del poder», como diría Javier Cercas.
Poco a poco se van conociendo las piezas del tablero: algunas sorpresas y varios clásicos convertidos ya en un engranaje más de la maquinaria legislativa, a los que solo les falta vestir el uniforme de los ujieres del Congreso de los Diputados. Perpetuar a sus cuadros es una práctica habitual en las formaciones tradicionales; sin embargo, en los partidos de más reciente creación se ha instalado la incertidumbre. O, al menos, entre sus filas, cuyos diputados aguardan como esos sacerdotes que ignoran a qué parroquia serán destinados el próximo año. Son los druidas del Legislativo: parlamentarios que rinden culto al partido con la firme esperanza de que la fortuna les sea favorable.
Uno de los que más gusta de revolucionar el corral es Vox, que ya ejecutó un profundo «lavado de moqueta» en sus despachos del Congreso la pasada legislatura. Esta promesa no se perfila diferente. Según confirman varias fuentes de la formación a este periódico, en el partido no existe la certeza de que David García, actual diputado en la Cámara Baja por Alicante, tenga garantizada su reelección como cabeza de lista por la provincia alicantina.
Aunque la cúpula aún cierra filas en torno a las posibles alternativas, lo que sí aseguran es que el sanvicentero —conocido por su perfil obrerista— dista mucho de ser un indiscutible en el once titular hacia el Parlamento. Más allá de su estrecha relación con Santiago Abascal, las dinámicas de la partitocracia no entienden de favoritismos personales. Solo el tiempo dirá si el teléfono de David García vuelve a sonar con noticias desde Madrid o si, por el contrario, se queda fuera de cobertura ante el ineludible juego de las intrigas políticas.