Vivienda
VOX aprieta al PP en Alicante con un plan de vivienda que exige agilizar suelo y bajar impuestos
El edil Óscar Castillo lleva al Pleno de octubre un decálogo que combina la rebaja de cargas fiscales y licencias con el control de la okupación, la inmigración y los fondos extranjeros.
Óscar Castillo
El problema de la vivienda da el salto de la estadística al debate político municipal. El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Alicante, a través de su concejal Óscar Castillo, presentará en el Pleno del próximo 29 de octubre una declaración institucional articulada en un decálogo de medidas para afrontar la crisis habitacional que asfixia a jóvenes, trabajadores y familias alicantinas. Con esta iniciativa, la formación apela directamente al equipo de gobierno local mientras cuestiona la eficacia de las políticas del Ejecutivo central.
«Estamos llegando a un punto en el que tener un trabajo y un sueldo ya no garantiza poder acceder a una vivienda. Hay jóvenes que no pueden independizarse, parejas que retrasan sus proyectos familiares y trabajadores que ven cómo comprar una casa se convierte en algo prácticamente inalcanzable. Es una situación que debería preocuparnos a todos, porque estamos hablando del futuro de Alicante», advierte Castillo, situando el foco en la brecha creciente entre el empleo y el acceso al techo.
La propuesta de VOX plantea una ofensiva en dos frentes políticos bien delimitados: Por un lado, la iniciativa arremete contra la gestión de Pedro Sánchez, señalando que los sucesivos anuncios y planes de vivienda no han logrado incrementar la oferta asequible. Frente a la intervención estatal, la propuesta exige reformas legislativas urgentes para endurecer las medidas contra la okupación ilegal, revisar la adquisición de inmuebles por parte de inversores extranjeros y evaluar el impacto de los flujos migratorios sobre la demanda residencial.
Por otro lado, la formación sitúa deberes urgentes sobre la mesa del propio Ayuntamiento. Pese a que las competencias principales en materia de vivienda corresponden al Gobierno de España y a la Generalitat Valenciana, VOX sostiene que el Consistorio alicantino no puede parapetarse en el reparto competencial. Reclama agilizar la tramitación de licencias, movilizar el suelo disponible y fijar compromisos concretos y evaluables para la promoción de vivienda protegida y asequible.
«No podemos limitarnos a reclamar soluciones a Madrid. El Ayuntamiento también tiene que hacer su parte. Los alicantinos necesitan conocer qué actuaciones se van a desarrollar, qué viviendas se van a promover y cuáles son los plazos previstos. La vivienda requiere planificación, coordinación y resultados», señala el edil. La declaración pone además el acento en la transparencia y el control de las promociones en suelo público municipal, una cuestión sensible tras las controversias surgidas en torno al proyecto de Les Naus.
El decálogo que VOX someterá a votación el 29-O reúne medidas clave de su programa económico e ideológico: la reducción drástica de los impuestos vinculados a la compra de la primera vivienda, la simplificación burocrática en los desarrollos urbanísticos, el impulso a fórmulas como el alquiler con opción a compra y el blindaje de la seguridad jurídica para los propietarios.
Para el grupo municipal, el Pleno debe traducirse en compromisos fiscalizables y con plazos precisos. «Una ciudad que no ofrece a sus jóvenes la posibilidad de quedarse, independizarse y formar una familia tiene un problema que va mucho más allá del mercado inmobiliario. Estamos hablando del futuro de nuestros barrios, de nuestras familias y de las próximas generaciones», concluye Castillo. El debate medirá la capacidad del Consistorio para pasar de los discursos a las soluciones ejecutivas en la principal preocupación de los ciudadanos.