Elecciones 29-N
El espejismo alicantino de Óscar Puente: ¿tuvo opciones reales de encabezar la lista al Congreso?
Desde fuentes socialistas señalan que desde hace tiempo, Toni Francés parecía el perfil indicado para encabezar la lista al Congreso.
El ministro de Transportes, Óscar Puente
El PSOE de Alicante acudió este mañana a la junta electoral y a los juzgados de la capital para oficializar sus candidaturas a las Cortes Generales. Una formalización que sitúa definitivamente al alcalde de Alcoy, Toni Francés, al frente de la lista a la Cámara Baja, y a Quico Fenollar como número uno al Senado. Con este paso, los socialistas alicantinos se convierten en una de las primeras formaciones en despejar su tablero electoral, contrastando con la parsimonia e intriga estratégica en la que aún permanecen sumidos otros partidos de la provincia.
El desenlace, sin embargo, encierra una intrahistoria de quinielas, maniobras tácticas y desmentidos a media voz. Durante semanas, los corrillos políticos y las «camarillas de café» del socialismo valenciano dieron por buena una hipótesis tan sugerente como artificiosa: el desembarco de Óscar Puente como paracaidista estelar y cabeza de cartel por la circunscripción alicantina.
Del rumor de vestuario al descarte anunciado
¿Hubo en algún momento posibilidades reales de que el exalcalde de Valladolid y actual ministro de Transportes abanderase la candidatura por Alicante? En la trastienda de Ferraz y en el seno del PSPV-PSOE admiten ahora que nunca existió una propuesta formal ni un encargo ejecutivo. El supuesto «efecto Puente» no fue más que un rumor alimentado por la continua presencia del ministro en la provincia —donde posee una residencia particular— y por su predisposición a dejarse querer por diversos secretarios generales de la agrupación alicantina.
Aquellos guiños con acento levantino, lejos de molestar a la dirección, fueron aprovechados como un elemento de distracción táctica. El revuelo insufló una dosis de expectativa y dinamismo en una militancia provincial habituada al inmovilismo y a la repetición sistemática de los mismos nombres en las papeletas. La burbuja se desinfló definitivamente cuando el propio Puente, en una comparecencia de marcado todo afectivo, zanjó las especulaciones declarando su lealtad política a su tierra natal y confirmando que encabezaría la lista socialista por Valladolid.
La sombra incombustible del aparato provincial
Desvanecido el espejismo del ministro, las fichas del tablero alicantino han encajado con precisión quirúrgica. Como confirman fuentes internas del partido, el destino de Toni Francés estaba trazado desde hacía tiempo. Su decisión de dar un paso al lado y no optar a la reelección en la alcaldía de Alcoy no obedecía a un desgaste de la gestión municipal, sino al conocimiento previo de que su verdadera meta política se situaba en la Carrera de San Jerónimo.
La gran sorpresa orgánica, no obstante, estriba en los equilibrios internos de la candidatura al Congreso: la inclusión en los puestos de salida de uno de los principales delfines políticos de Ángel Franco. La maniobra supone la constatación de la vigencia política del histórico dirigente alicantino, a quien no pocos analistas y cuadros locales daban ya por amortizado. Lejos de la renovación prometida, el PSOE alicantino afronta la cita electoral amparándose en la ortodoxia orgánica y en el peso incólume de sus familias tradicionales.