Hogueras
David Olivares enciende la llama del futuro de las Hogueras con su ajuste presupuestario
l presidente de la Federació rebaja el presupuesto de 2026-2027 por debajo del millón de euros (980.906 euros) y enciende la señal de alarma ante la fragilidad económica de los racós.
Exposición del ninot de las Hogueras de Alicante de 2025
David Olivares ha dado el paso que muchos en el colectivo festero veían venir pero pocos se atrevían a verbalizar. Tras ejercicios de contención contenida y un soterrado debate sobre la sostenibilidad económica de Les Fogueres de Sant Joan, el presidente de la Federació ha puesto los números sobre la mesa: las cuentas para el ejercicio 2026-2027 se reducen por debajo del umbral del millón de euros, situándose exactamente en 980.906,58 euros.
La medida supone romper un tabú en el tejido asociativo de la ciudad. Aunque en las conversaciones privadas de les comissions y los ambientes festeros la amenaza de un tijeretazo volaba de forma constante, la confirmación oficial ha impactado como un jarro de agua fría, confirmando los peores augurios sobre la realidad financiera de la fiesta.
¿Una fiesta deficitaria o un modelo agotado?
La paradoja es evidente. Les Fogueres siguen siendo el principal motor económico y turístico de Alicante. Durante los días grandes de junio, la hostelería, el comercio y el sector hotelero hacen su particular agosto, multiplicando la actividad en todo el municipio. Nadie cuestiona el retorno ni la rentabilidad social y económica que la celebración genera para la ciudad.
Sin embargo, de puertas hacia dentro, la maquinaria empieza a dar muestras de fatiga. Varios presidentes de comisiones y voces autorizadas del colectivo llevan meses advirtiendo de que las cuentas no cuadran en el corazón de la fiesta: los racós y las barracas. Aunque la ciudad haga caja, el esfuerzo diario de los foguerers para sufragar los costes de montaje, carpas, licencias y monumentos se ha vuelto, para muchas comisiones modestas, una travesía en el desierto.
El diagnóstico de los artistas: necesidad de reinventarse
El toque de atención no proviene únicamente de la directiva de la Federació. Pesos pesados del sector, como el maestro artista Pedro Espadero —encargado de plantar la Foguera Oficial del Ayuntamiento tanto en 2026 como en 2027—, vienen defendiendo la urgencia de redefinir el modelo.
El cambio en los hábitos de consumo, la inflación en las materias primas y la evolución de la propia juventud a la hora de vivir la fiesta han dejado los balances de situación en una posición extremadamente ajustada. Plantar el monumento y mantener la carpa encendida cada noche supone hoy un esfuerzo titánico que amenaza con asfixiar a los distritos más pequeños.
Un aviso a navegantes
La bajada presupuestaria capitaneada por Olivares no es solo un ajuste contable; es un aviso a navegantes de alcance estructural. En el horizonte planean ya debates complejos sobre la optimización del programa oficial, la financiación de los disparos pirotécnicos o el volumen de mascletàs. La decisión de la Federació marca un punto de inflexión: o la fiesta emprende una reforma seria de sus estructuras y financiación, o el modelo festivo tal y como lo hemos conocido en las últimas décadas comenzará a tambalearse.